Firma de Javier Marías en la Feria del Libro de la Edición de Madrid

El sábado 28 de octubre, de 19 a 21 h., Javier Marías firmará en la caseta de la Librería Visor (nº 49) de la  Feria del Libro de la Edición de Madrid, situada en la Plaza Mayor de Madrid.

Anuncios

LA ZONA FANTASMA. 8 de octubre de 2017. ‘Jueces de los difuntos’

Parece que los políticos no tengan otra cosa que hacer que cambiar los nombres de las calles y retirar estatuas, placas y monumentos. Mientras algunas ciudades se degradan día a día (el centro de Madrid está aún más asqueroso que bajo Gallardón y Botella, que ya es decir), los munícipes y sus asesores las desatienden y se entretienen con ociosidades diversivas, es decir, maniobras llamativas con las que disimulan sus gestiones pésimas y sus frecuentes cacicadas. En España hay larga tradición con este juego. Durante la República se cambiaron nombres, más aún durante la Guerra, el franquismo fue una apoteosis (hasta se cargó los cines y cafeterías “extranjerizantes”, el Royalty pasó a ser el Colón, etc), y durante la Transición, más discretamente, se recuperaron algunas antiguas denominaciones (por fortuna, Príncipe de Vergara volvió a ser esa calle y no la del nefasto General Mola, conspicuo compinche de Franco).

Pero ahora, sin que haya variado el régimen democrático, a ciertos políticos y a ciertas gentes les ha dado un ataque de pureza con el asunto, y no sólo aquí, sino en los Estados Unidos y en Francia, y no digamos en Sabadell, donde un pseudohistoriador considera a todo español impuro y ha propuesto suprimir del callejero a Machado, Quevedo, Calderón, Lope, Larra y no sé cuántos impostores más, a unos por “franquistas”, a otros por “anticatalanes” y a otros simplemente por “castellanos”. Huelga decir que entre los primeros, con anacrónico rigor, contaba a Góngora, Lope y Quevedo. Pero, más allá de este lerdo y xenófobo individuo y de su lerdo y xenófobo Ayuntamiento que le encargó el proyecto, hemos entrado en una dinámica tan absurda como imparable. Las actuales sociedades pretenden ser impolutas (cuando no lo son en modo alguno) y que lo sea su callejero, lo cual es imposible mientras se sigan utilizando nombres de personas. Una cosa es que haya calles y plazas dedicadas a asesinos como Franco y sus generales, Hitler y sus secuaces o Stalin y los suyos. Se trata de individuos que lo único notable que hicieron fue sus crímenes. Pero hay otra mucha gente compleja o ambigua, imperfecta, a la que se rinde homenaje por lo bueno que hizo y a pesar de lo malo. Se tiende estúpidamente, además, a juzgar todas las épocas por los criterios de hoy, como si los muertos de pasados siglos hubieran debido tener la clarividencia de saber qué sería lo justo y correcto en el XXI. Alguien que en el XVII o en el XVIII poseía esclavos no era por fuerza un desalmado absoluto, como sí lo es quien hoy los posee o los que pregonan la esclavitud, el Daesh. ¿Que en el XVIII había ya algunos abolicionistas (Laurence Sterne uno de ellos)? Sí, pero se los contaba con los dedos de las manos. En Francia se habla de retirarle todo honor a Colbert, que cometió pecados, pero también fue un Ministro extraordinario y un valedor de las artes y las ciencias. Si nos pusiéramos a analizar con minucia las vidas de cada cual (no ya de políticos y militares, sino de escritores y artistas, en principio más sosegados), nunca encontraríamos a nadie sin tacha. Téngase en cuenta, además, que desde hace décadas el hobby de los biógrafos es “descubrir” lacras, escándalos y turbiedades en sus biografiados. Este era machista, aquel abandonó a su mujer, el otro maltrató o acomplejó a sus hijos; Neruda y Alberti escribieron loas a Stalin, D’Annunzio fue mussoliniano una época, Lampedusa era aristócrata, Heidegger simpatizó con el nazismo, Ridruejo fue falangista, Cortázar y Vargas Llosa apoyaron la dictadura de Castro un tiempo, García Márquez hasta su último día, Sartre no se inmutó ante los asesinatos en masa de Mao, Pla y Cunqueiro estuvieron conformes con Franco. Pero si todos esos escritores tienen calles en algún sitio, no es por esos lamparones, sino pese a ellos y porque además lograron buenos versos o prosas o filosofías. Y algunos rectificaron a tiempo y abjuraron de sus errores.

Si se hurga en lo personal, estamos perdidos. Quizá el mejor poeta del siglo XX, T. S. Eliot, se portó dudosamente con su primera mujer, Vivien. No digamos el detestado Ted Hughes con las dos suyas. Si alguien los homenajea no elogia esos comportamientos, sino sus respectivas grandes obras y el bien que con ellas han hecho. En mi viejo libro Vidas escritas recorría brevemente las de veintitantos autores, entre ellos Faulkner, Conan Doyle, Conrad y Stevenson, Emily Brontë, Mann, Joyce, Rimbaud, Henry James, Lowry y Nabokov. La mayoría fueron calamitosos, algunos desaprensivos, muchos egoístas y unos cuantos fatuos hasta decir basta. ¿Y qué? No se los honra por eso. Si uno observa al microscopio a los benefactores de la humanidad, como Fleming, probablemente encontrará alguna mancha. Como la tienen, a buen seguro, cuantos hoy, erigidos en arrogantes jueces de los difuntos, se empeñan en “limpiar” sus callejeros y sus estatuas. Desde que tengo memoria, no recuerdo una sociedad tan hipócrita y puritana como la actual, ni tan sesgada. Más vale que recurra a los números para distinguir las calles, o a la antigua usanza inofensiva: Cedaceros, Curtidores, Milaneses, ya saben. Éstas, en Madrid, aún existen.

JAVIER MARÍAS

El País Semanal, 8 de octubre de 2017

Un movimiento de izquierda arremete contra la “imposición antidemocrática” de la DUI y exige elecciones
Efe/Heraldo, 8 de octubre de 2017

Premio Nobel de Literatura 2017

Foto. J Martínez

Foto. Javi Martínez

Murakami solo gana en las apuestas
El País, 5 de octubre de 2017

Los favoritos para el Premio Nobel de Literatura 2017
ALEJANDRO MENDOZA
El País, 5 de octubre de 2017

¿Quién ganará el Nobel de Literatura 2017?
M. VIÑAS
La Voz de Galicia, 5 de octubre de 2017

El Nobel de Literatura se conocerá el jueves 5 de octubre
El Periódico, 2 de octubre de 2017

How will the Nobel Literature Prize pickers solve their Bob Dylan dilemma?
The Local Sweden, 3 oktober 2017

Así están las apuestas para el premio Nobel de Literatura que se falla mañana
Abc, 4 de octubre de 2017

Las apuestas por el Nobel de Literatura, esa lotería incierta pero que da pistas
La Nación (Argentina), 3 de octubre de 2017

El dilema post-Dylan del Premio Nobel de Literatura
El Espectador (Colombia), 3 de octubre de 2017

Ladbrokes

Nicer Odds

Javier Marías en el Hay Festival


El próximo sábado 23 de septiembre de 2017, a las 19.15 horas, en el Aula Magna de la IE University (Convento de Santa Cruz la Real, Segovia) Javier Marías conversará sobre  Berta Isla, su nueva novela, con Alexis Grohmann, catedrático de Literatura Española Contemporánea en la Universidad de Edimburgo.
Habrá traducción simultánea del español al inglés y del inglés al español.

Comprar entradas

LA ZONA FANTASMA. 17 de septiembre de 2017. ‘Mientras las cosas suceden’

Mientras las cosas suceden es difícil, imposible a veces, imaginar cómo serán vistas y consideradas una vez que hayan cesado, y en todo caso ha de tenerse presente que serán juzgadas de muy distinta manera según cuál sea su desenlace, o, dicho más a las claras, según quién resulte triunfante. Con razón se repite que el relato o la historia los cuentan siempre los vencedores, al menos en primera instancia. Mientras sucedía el régimen nazi, acerca de cuya maldad está de acuerdo casi todo el mundo desde hace muchas décadas, eran millones, y no sólo alemanas, las personas que lo vitoreaban y que luchaban por su aplastante victoria o la deseaban con todas sus fuerzas. Más millones todavía la veían inevitable, unas espantadas, otras resignadas. Hubo gente que detestaba ese régimen pero que decidió poner a salvo sus ahorros convirtiéndolos en marcos, convencida de que esa iba a ser la moneda segura del futuro próximo.

Ahora, cuando hace unos cinco años que ETA no asesina ni secuestra ni extorsiona, algunos de los que la apoyaron o justificaron empiezan a extrañarse de su actitud benévola o jaleadora hacia esa organización terrorista. Tras el extrañamiento —es muy probable— vendrán la negación y el autoengaño, y habrá abertzales feroces y Arzallus que dirán con aplomo: “¿Yo? Yo siempre le quité el oxígeno a ETA”, del mismo modo que en Alemania y Austria resultó que nadie había sido nazi, ni en Italia nadie fascista, ni en España —muchos años más tarde— nadie franquista. Ahora hay individuos vascos que, a la luz de la novela Patria o de libros muy anteriores como Contra el olvido, escrito por Cristina Cuesta cuando ETA estaba activísima, se percatan de la vileza de buena parte de su sociedad, de su cobardía, de la crueldad con que se actuó contra las víctimas y sus familiares; de que parte de esa sociedad no se contentaba con matar a las primeras, sino que necesitaba matarlas varias veces, es decir, rematarlas, vilipendiarlas, difamarlas y profanar sus tumbas. El proceso, con todo, está siendo lento y desde luego parcial: hay muchos que todavía adoran a ETA, más que la exculpan con esa frase taimada: “Eran otros tiempos” (hay que ver cómo corren los tiempos cuando a uno le interesa); y hay partidos políticos como la CUP o Podemos que, sin ni siquiera ser vascos, no ocultan su simpatía o su comprensión hacia los etarras y se alían con sus herederos políticos para gobernar en tal o cual pueblo, ciudad y hasta autonomía.

Quizá es que ETA aún está sucediendo. Para empezar, no se ha disuelto. O quizá es que nada de lo sucedido termina nunca de suceder enteramente. En España hay numerosos franquistas confesos o que mal disimulan; en Europa se envalentonan formaciones neonazis; hasta el Ku Klux Klan asoma la capucha, confiado en la connivencia del Presidente de los Estados Unidos, Trump el deficiente y a un paso de ser el delincuente. A menudo nos figuramos que las “ideas” y las creencias desaparecen, pero la mayoría de ellas dormita a la espera de un despertar propicio. He visto hace poco un vídeo de 1958 en el que el entonces Presidente egipcio Nasser se burlaba de las pretensiones de los Hermanos Musulmanes de que el hiyab fuera obligatorio para las mujeres. Se oyen las abiertas carcajadas de los asistentes, parecidas a las que oiríamos hoy en Europa si alguien propusiera retornar a usos del feudalismo. Había “ideas” y creencias que en el Egipto de 1958 parecían enterradas, lo mismo que en otros países árabes. Así que uno se pregunta cómo será visto y considerado el Daesh o Estado Islámico con su terrorismo, cuando haya cesado, si es que cesa. Son centenares de millares las personas que están de acuerdo con él y desean su triunfo aplastante. Que aplauden cuando unos descerebrados (ay, los jóvenes manipulados; qué poco pagan sus crímenes quienes los manipulan, los despreciables proselitistas religiosos o políticos) arrasan la maravillosa Rambla de Barcelona o el paseo marítimo de Niza; cuando niños y niñas son enviados a inmolarse con explosivos tan grandes como sus cuerpecillos. Hay mujeres que convencen a muchachas para que se unan a los combatientes del Daesh, y aquéllas saben perfectamente que lo que espera a éstas es la esclavitud sexual, ser un despojo. A diferencia de los nazis, que ocultaron los campos de exterminio cuanto pudieron, el Daesh ha proclamado su propósito genocida: se trata de aniquilar a los “infieles”, es decir, a la mayor parte del mundo, incluidos los musulmanes chiíes y cuantos no se les sometan. El propósito es por suerte incumplible, pero centenares de millares de individuos celebrándolo es una anomalía colectiva equiparable a la del nazismo. Y éste sólo dejó de estar bien visto cuando cesó, y cuando fue derrotado. Con serlo mucho, lo más importante no es que sean neutralizados los jóvenes que atentan. Lo fundamental es que lo sean los adultos que los dirigen, engañan y sacrifican, mientras ven cómodamente el espectáculo. Ese imán de Ripoll y sus iguales y sus jefes.

JAVIER MARÍAS

El País Semanal, 17 de septiembre de 2017

Casi un millar de personalidades de izquierdas tachan el referéndum del 1-O de “estafa antidemocrática”
El Periódico, 17 de septiembre de 2017

Javier Marías presenta ‘Berta Isla’

Javier Marías: “Todo el mundo cree que puede escribir una novela”
TEREIXA CONSTELA
El País, 5 de septiembre de 2017

Javier Marías: “La sociedad es cada vez más puritana e hipócrita”
ANDRÉS SEOANE
El Cultural, 5 de septiembre de 2017

Javier Marías: “Parece que, con saber leer y escribir, uno ya puede hacer una novela”
EFE/La Vanguardia, 5 de octubre de 2017

Javier Marías: “Todo el mundo considera que puede escribir un libro”
OLGA PEREDA
El Periódico, 5 de septiembre de 2017

Javier Marías: «Qué habría sido del mundo si Goebbels hubiera tenido internet…»
INÉS MARTÍN RODRÍGO
Abc, 5 de septiembre de 2017

Javier Marías: «La sociedad es hoy más puritana e hipócrita»
ULISES FUENTE
La Razón, 5 de septiembre de 2017

José Belló Aliaga

Presentación del libro Berta Isla, de Javier Marías
JOSÉ BELLÓ ALIAGA
Todo Literatura, 6 de septiembre de 2017

TELEMADRID

TVE. Telediario
[Minuto 41:49]

La Sexta Noticias
[Minuto 16:30]

Javier Marías en el Hay Festival de Segovia

Foto. Bernardo Pérez

El sábado 23 de septiembre de 2017, a las 19.15 horas, en el Aula Magna de la IE University (Convento de Santa Cruz la Real, Segovia) Javier Marías conversará sobre  Berta Isla, su nueva novela, con Alexis Grohmann, catedrático de Literatura Española Contemporánea en la Universidad de Edimburgo.
Habrá traducción simultánea del español al inglés y del inglés al español.

Comprar entradas