Romance y crimen

LE Debolsillo GLa narrativa española actual sobresale con sobrados méritos. Lo percatamos en Lorenzo Silva (La marca del meridiano, premio Planeta 2012); José Ovejero (La invención del amor, premio Alfaguara 2013); Javier Marías, miembro de la Real Academia Española y autor de una profusa obra literaria.

De este último quiero mencionar uno de sus libros más recientes, Los enamoramientos, apasionante novela sobre romance y crimen donde el autor examina los pliegues de la vida interior que a través del espíritu sentimental, mejora la existencia o la destruye. Se trata de un genial novelista que hace de un crimen y su impunidad escalofriante, un retrato visceral y profundo de los sentimientos íntimos del ser humano. Es la voz de uno de los grandes escritores de la actualidad en España, que exhibe una tradición histórica espléndida.

Marías escribe en primera persona como una mujer, narradora y protagonista, logrando retratar el mundo desapacible de la pequeña burguesía, sus inmensa soledades y sus romances transitorios: “… Nos hacen mucha gracia muchas personas, nos divierten, nos encantan, nos inspiran afecto y aun nos enternecen, o nos gustan, nos arrebatan, incluso nos vuelven locos momentáneamente, disfrutamos de su cuerpo o de su compañía o de ambas cosas… Puede suplantar el amor, por ejemplo; pero no el enamoramiento, conviene distinguir entre los dos, aunque se confundan , no son los mismo …” (pág 308).

Pero lo que subyace es la intriga y el crimen, el quitar del medio para que pueda quedar el espacio libre para un amor más duradero.

El autor emplea unas técnicas narrativas impecables, donde la narradora se desdobla en una focalización subjetiva que, en mi sentir, es uno de los logros de la novela, al introducir en el texto su propio “yo” como si se tratara de otro personaje.

Y frente a la muerte, el autor reitera un pensamiento que permea toda su trama: “El error de creer que el presente es para siempre, que lo que hay a cada instante es definitivo, cuando todos deberíamos saber que nada lo es, mientras nos quede un poco de tiempo.” (pág 143)

Estamos ante un libro que envuelve y cautiva, al cual es imposible dejar empezado; una lectura entretenida. Recomiendo.

GABRIEL ECHEVERRI GONZÁLEZ

La Crónica del Quindío (Colombia), 10 de julio de 2013