Relationships take the lead

The infautatiosSpanish novelist Javier Marias must surely win the Nobel Prize for literature at some stage. His 1600-page trilogy, Your Face Tomorrow, which has been called »Proust re-imagined by Le Carre» is a masterpiece of invention and elliptical prose. The Infatuations, superbly translated by Margaret Jull Costa, is straightforward in comparison.

The novel opens with the following words from Maria, the thirtysomething publishing editor who is the narrator: »The last time I saw Miguel Desvern or Deverne was also the last time that his wife Luisa saw him.» Maria had regularly observed Luisa and Miguel, the »perfect couple», at a Madrid cafe, but then Miguel is apparently randomly stabbed to death on the street by a homeless man.

Maria contacts Luisa to express her sympathy and subsequently enters into a relationship with Miguel’s best friend Javier. Maria’s sympathy and compassion slowly turn into suspicion when she overhears a conversation in Javier’s flat and wonders if there is more to the murder than originally believed by the police.

Maria slowly unpicks the raison d’etre for the murder – or does he? Marias is less interested in the mechanics of the murder, rather preferring to explore the relationships of his small group of characters.

In typical Marias style, he slows down the narrative and whole chapters are devoted to thoughts about love, death, the nature of relationships and – most of all – infatuations. The Spanish »Los enamoramientos» is translated as infatuations, but Marias has explained that it »has no perfect equivalent in English. »Infatuation» is acceptable but it has a negative nuance that the Spanish doesn’t have; the Spanish is more simply the process and the state of being in love. People in love, however, can not only act »nobly» but also »act vilely».

Marias also uses Shakespeare, Balzac and Dumas as background material in examining the moral and ethical issues. In the end, however, there is no direct resolution even though the reader is aware of the reasons for the murder.

Marias focuses on moral ambiguities and the difficulties of ever knowing the complete truth about people and events. Memories are elusive and chance plays a vital role. Maria thus can never fully understand everything that has occurred, appropriately concluding, as she literally and emotionally walks away, »No one is going to judge me, there are no witnesses to my thoughts.»

COLIN STEELE

 The Sydney Morning Herald (Australia), June 27, 2013

The Age (Australia), June 29, 2013

 

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Romance y crimen

LE Debolsillo GLa narrativa española actual sobresale con sobrados méritos. Lo percatamos en Lorenzo Silva (La marca del meridiano, premio Planeta 2012); José Ovejero (La invención del amor, premio Alfaguara 2013); Javier Marías, miembro de la Real Academia Española y autor de una profusa obra literaria.

De este último quiero mencionar uno de sus libros más recientes, Los enamoramientos, apasionante novela sobre romance y crimen donde el autor examina los pliegues de la vida interior que a través del espíritu sentimental, mejora la existencia o la destruye. Se trata de un genial novelista que hace de un crimen y su impunidad escalofriante, un retrato visceral y profundo de los sentimientos íntimos del ser humano. Es la voz de uno de los grandes escritores de la actualidad en España, que exhibe una tradición histórica espléndida.

Marías escribe en primera persona como una mujer, narradora y protagonista, logrando retratar el mundo desapacible de la pequeña burguesía, sus inmensa soledades y sus romances transitorios: «… Nos hacen mucha gracia muchas personas, nos divierten, nos encantan, nos inspiran afecto y aun nos enternecen, o nos gustan, nos arrebatan, incluso nos vuelven locos momentáneamente, disfrutamos de su cuerpo o de su compañía o de ambas cosas… Puede suplantar el amor, por ejemplo; pero no el enamoramiento, conviene distinguir entre los dos, aunque se confundan , no son los mismo …” (pág 308).

Pero lo que subyace es la intriga y el crimen, el quitar del medio para que pueda quedar el espacio libre para un amor más duradero.

El autor emplea unas técnicas narrativas impecables, donde la narradora se desdobla en una focalización subjetiva que, en mi sentir, es uno de los logros de la novela, al introducir en el texto su propio “yo” como si se tratara de otro personaje.

Y frente a la muerte, el autor reitera un pensamiento que permea toda su trama: «El error de creer que el presente es para siempre, que lo que hay a cada instante es definitivo, cuando todos deberíamos saber que nada lo es, mientras nos quede un poco de tiempo.” (pág 143)

Estamos ante un libro que envuelve y cautiva, al cual es imposible dejar empezado; una lectura entretenida. Recomiendo.

GABRIEL ECHEVERRI GONZÁLEZ

La Crónica del Quindío (Colombia), 10 de julio de 2013