El siglo de ‘Lolita’

UFEL PORTADAGeorge Steiner canonizó a tres autores en su famoso ensayo Extraterritorial, autores errantes por la geografía y por el idioma. Beckett o el irlandés de París que escribía en francés -como el rumano Cioran, filósofo afrancesado-. Nabokov o el ruso de París y Nueva Inglaterra que escribía en inglés. Y por último, Borges, el argentino de Ginebra que escribía en español. Ahora podríamos añadir algún autor más. Sebald, un alemán fascinado por el paisaje inglés, o por la decadencia europea, y Bernhard, austriaco de Mallorca e inventor del sarcásmo cómico en idioma alemán. Me atrevería a añadir a Javier Marías, traductor madrileño de Sterne, que se inventó un Oxford con río de Nueva Delhi y parque del Retiro. Por cierto, Marías vivió en su infancia en Yale, donde su padre fue profesor, en la misma casa que habitó Vladimir Nabokov, el autor de Lolita.

Ahora Redonda publica un libro de viaje de Gregor Von Rezzori, Un forastero en Lolitalandia, texto breve que indaga en el paisaje americano de la novela de Nabokov, persiguiendo al fantasma del secuestrador de la nínfula, por carreteras polvorientas y moteles baratos, que hemos visto un millón de veces en el cine. Ni siquiera Kubrik fue capaz de captar la magia del libro. El ruso es autor de dos joyas más, Pnin y Risa en la oscuridad. El ensayo de Rezzori va precedido de un prólogo de Zadie Smith y lleva como colofón un estupendo texto de Javier Marías, Lolita recontada, que sintetiza lo mejor de la novela del ruso de Nueva Inglaterra que murió en Suiza.

CÉSAR PEREZ GRACIA

Heraldo, diciembre de 2012