Comunicado y rueda de prensa de Javier Marías

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Comunicado de Javier Marías sobre el Premio Nacional de Narrativa 2012

Ante la noticia de que mi novela Los enamoramientos ha sido distinguida con el Premio Nacional de Narrativa de este año, quisiera agradecer profundamente, antes de nada, la gentileza y la generosidad de los miembros del jurado por haberla tenido en tanta consideración.

Al ser este un galardón institucional, oficial y estatal, otorgado por el Ministerio de Cultura, no me es posible, sin embargo, aceptarlo. Lamentaría que esta postura mía se viera como un desdén hacia nadie. No lo es. Se trata solamente de una cuestión de consecuencia. Es decir, de mi deseo de ser consecuente.

Desde hace muchos años no he aceptado ninguna invitación de los Institutos Cervantes, ni del Ministerio de Cultura, ni siquiera de las Universidades públicas o de Televisión Española. Durante todo ese tiempo he esquivado a las instituciones del Estado, independientemente de qué partido gobernara, y he rechazado toda remuneración que procediera del erario público.

También he dicho, en no pocas ocasiones, de palabra o por escrito, que, en el caso de que se me concediera, no podría aceptar premio oficial alguno. No se había dado el caso hasta ahora (con las excepciones del Premio Nacional de Traducción en 1979, en época del Presidente Adolfo Suárez, nada menos, y del Premio de la Comunidad de Madrid, en 1998). Y, ahora que sí se da el caso (e insisto en mi agradecimiento), sería aprovechado e inconsecuente por mi parte desdecirme de lo manifestado y aceptarlo.

Confío en que no se tome mi postura como un feo o un agravio, o como un desagradecimiento. Todo escritor agradece el aprecio por su obra, y así lo hago yo también ahora. Y en verdad lamento no poder aceptar lo que en otras épocas habría sido tan sólo motivo de alegría.

Muchas gracias por su atención,

Javier Marías

Foto. Santi Burgos

Marías: “Si hubiera estado el PSOE en el poder habría hecho lo mismo”

“Estoy siendo coherente con lo que siempre he dicho, que nunca recibiría un premio institucional. Si hubiera estado el PSOE en el poder hubiera hecho lo mismo”. Estas son las primeras declaraciones del novelista madrileño Javier Marías, quien hoy ha rechazado el Premio Nacional de Narrativa, que concede el Ministerio de Cultura.

Marías ha convocado una rueda de prensa en el Círculo de Bellas de Madrid, para explicar los motivos de este rechazo. El escritor ha acudido al Círculo a pie desde su casa, cercana a esa institución. El galardón está dotado con 20.000 euros y, según fuentes de Cultura, ese dinero quedará en su presupuesto.

Estos son extractos de la intervención de Javier Marías

“He rechazado toda remuneración que procediera del erario publico. He dicho en no pocas ocasiones que en el caso de que se me concediera no podría aceptar premio alguno. Hasta ahora no se había dado el caso, con excepción de Nacional de Traducción [que Marías ganó en 1979 por La vida y las opiniones del caballero Tristram Shandy]. Ahora que se da el caso, sería aprovechado desdecirme de lo manifestado. Confío en que no se tome mi postura como un feo. Lamento no poder aceptar lo que en otras épocas habría sido motivo de alegría”.

“Me parece recordar que la decisión de no aceptar invitaciones del Ministerio de Cultura o del Cervantes fue a partir de 1995. Creo que en ese año hubo un Salón de París en el que España era país invitado. Recuerdo que hubo listas de los autores que irían. Por aquel entonces pensé que no quiera verme involucrado en eso, en esas polémicas. Aquí se politiza todo. De hecho, asistí a ese salón invitado por el Ministerio de Cultura francés”.

“Fui pensando que no debía aceptar ningún premio. Lo fui madurando. En 1998 sí acepté el de la Comunidad de Madrid. Dudé, pero era un premio sin mucha repercusión y era de mi ciudad natal. Luego, decidí que no aceptaría ningún otro premio de carácter oficial o institucional”.

“En 1979 recibí el Premio Nacional de Traducción. Tenía veintitantos años y no había decidido nada de esto. Es una postura que mantengo prescindiendo de quién gobierna, me da igual que sea el PSOE o el PP. Decidí que no iba a prestarme en modo alguno a que se dijera: ‘Este ha sido favorecido, le han invitado mucho al Cervantes, ha hecho carrera gracias a ayudas estatales…”.

“De lo que digo podrían ser testigos mis compañeros de la RAE que el año pasado [la RAE es una de las instituciones que tiene derecho a presentar candidatos para el premio Cervantes] recuerdo que en una votación inicial me propusieron para el Cervantes; ante esa perspectiva, intervine y les dije que agradecía su confianza pero les rogaba que se abstuvieran de poner mi nombre, porque si me lo hubiesen dado no lo podría aceptar, y si yo era avalado por la RAE alguien podía considerar que era la RAE quien hacia un feo, o lo rechazaba, a través de mi. Me hicieron caso y omitieron mi nombre”.

“Debo hacer hincapié en que quiero agradecer la gentileza del jurado. Incluso la persona del Ministerio de Cultura que me ha llamado a la hora del almuerzo para comunicarme este fallo, al disculparme por no poderlo aceptar, me ha comentado que uno de esos miembros, -no tenia idea de que se fallaba hoy el premio ni de quiénes eran los miembros del jurado- mencionó que podría rechazarlo pero aun así consideraron que no era asunto suyo y que tenían que premiar el libro mas merecedor según ellos. El jurado decidió que a ellos no les competía meterse en esa cuestión, han cumplido su tarea. Y por eso debo agradecérselo mas aun”.

“No me ha dado tiempo a plantearme nada. Solo me ha dado tiempo a recibir la noticia, por mensajes en el contestador de varios medios de comunicación y representantes. No le voy a negar que en principio, en otras épocas, habría sido motivo de alegría. Es algo halagador que una novela que hayas escrito, con mucha inseguridad, sea reconocida; pero no he tenido dudas a la hora de pensar que, como he expresado varias veces, no lo aceptaría. Recuerdo que ha habido autores (aunque no voy a hacer nombres) siempre muy alejados del poder, que se habían manifestado así, y sin embargo, cuando se les dio un premio nacional, lo aceptaron. En este país hay poca memoria para lo que conviene; la gente puede cambiar de opinión, y me parece bien; pero me parecería inconsecuente, una cierta sinvergonzonería que con mi postura de estos años de pronto hoy, por un premio con una cantidad apreciable de dinero, dijera que sí. Habría sido indecente por mi parte”.

“Mi postura viene de antes; no tiene que ver en principio, en absoluto, con quien gobierne o deje de gobernar. No he aceptado invitaciones del Cervantes, del Ministerio de Cultura, ni mientras gobernaba el PSOE ni el PP. Creo que el Estado no tiene por qué darme nada por ejercer mi tarea de escritor que al fin al cabo es algo que yo elegí. Ahora bien, es una postura general, que no tiene que ver con estas circunstancias, pero si me apura, quizás en este momento se añade otro motivo más para mantenerme en esta postura. Es momento de gran dificultad económica para todo el país, para mucha gente. Quizás lo de aceptar el premio y luego donar el dinero habría sido un poco demagógico. Creo que es mejor que ese dinero el Ministerio lo destine a lo que le parezca. Ojalá lo destinaran a las bibliotecas publicas, que han recibido un presupuesto de 0 euros para 2013, lo cual me parece escandaloso. Entiendo que haya recortes en Cultura cuando es necesario, a sectores como el cine, el teatro, la ópera, que son efectivamente caros, pero no entiendo que afecte a las bibliotecas públicas. Que el presupuesto sea 0 para las bibliotecas públicas me parece escandaloso. En ese sentido, dadas las circunstancias actuales, quizás se añadiría un motivo, pero no es esa la razón, que viene de antes. En estos momentos la cultura es una de las esferas que más ha sido perjudicada por el actual Gobierno, por no hablar del IVA o de que el cine es considerado un espectáculo y el fútbol no. Si este dinero que no percibiré es destinado a alguna biblioteca me parecerá bien, pero no es asunto mio destinarlo. El hecho de aceptarlo y donarlo a la biblioteca de Guadalajara, por ejemplo, me habría parecido demagógico. Prefiero directamente no aceptar”.

“Ya que menciona a Ferlosio, me parece recordar que Gamoneda fue considerado poeta de cabecera de Zapatero. Es lo mismo, haya habido casos así o no; cuando yo tomé esa decisión, me pareció que era mejor para mí, para mi comodidad, estar fuera. Hay gente que considera que son premios a actitudes determinadas; yo me considero independiente, si algo me parece mal o bien de un partido, también lo digo. No quería verme involucrado en eso. Me pareció que lo más sencillo era renunciar y si me otorgaban un premio no aceptarlo. A lo mejor si no hubiera recibido ningún premio extranjero, donde no hay riesgo de que se me involucre en esas cosas, estaría deseoso de recibirlos.Hablo de premios del Estado al que pertenezco y del que soy ciudadano. No quiero que nadie pueda interpretar como favoritismo hacia mí el que se me diera un premio así”.

“Ya mencioné en algún artículo que tampoco los premios nacionales me merecían mucha estima. Desde que se dan premios nacionales, ha habido grandes autores que los han recibido con todo merecimiento, pero creo que en muchos aspectos han dejado que desear. Que el de Ensayo no lo recibiera nunca mi padre [el filósofo Julián Marías], que vivió hasta los 95 años, y publicó montones de libros… que nunca ninguno de sus ensayos fuera considerado el mejor de ese año era llamativo. Pensé que si él no mereció ese premio, a lo mejor yo tampoco era merecedor”.

“Juan Benet, Juan García Hortelano o Eduardo Mendoza tampoco jamás recibieron ningún premio Nacional, lo cual para mí era chocante. Fueron maestros míos y si ellos no lo recibieron, quizás pensaba en por qué habría de merecerlo yo. Pensé: tal vez es mejor estar en la lista de los que no. Aunque luego lo hayan recibido escritores como Ferlosio o Muñoz Molina también lo han recibido algunos muy malos. Todo esto también ayudó a que tomara la decisión”.

“Respecto a la cultura en general, he escrito un articulo hace no mucho en el que decía que estos presupuestos y el hecho de que las bibliotecas públicas tuvieran presupuesto 0 para 2013 me parecía grave y que el actual Gobierno empieza a recordar la actitud del franquismo hacia la cultura, que siempre la desdeñó cuando no le fue abiertamente hostil. Creo que siempre se puede recortar de una cosa u otra en mayor o menor grado, pero veo que este Gobierno recorta en Cultura, Educación y Sanidad publica, que son de las cosas que a la gente mas le importan y mas centrales para la sociedad”.

“En modo alguno estoy preso de esta decisión. No es que me haya quedado rehén de mis antiguas palabras y que ahora lo lamente. Si lo lamento un poco es tan solo porque no es agradable decir que no a algo que no deja de ser un reconocimiento; insisto de nuevo en agradecérselo a los miembros del jurado, que ignoro quiénes son. No quiero que se vea como un desdén hacia nadie, no lo es. Un poco de arrepentimiento también existe porque esto me obliga ahora a estar aquí, a dar explicaciones; si lo hubiese aceptado, igual nos habríamos reunido para decir:’¡Qué bien, que bien! ¡He ganado premio Nacional Narrativa!”.

“Es una decisión insólita. No me suena que nadie haya rechazado el premio Nacional de Narrativa antes. Creo que en Literatura nunca había pasado [sí ocurrió, por ejemplo, con el Premio Nacional de Artes Plásticas, que Santiago Segura rechazó en 2010]. Tampoco es la primera vez que rechazo un premio. Este mismo año, rechacé otro premio de, creo, 15.000 euros. Qué premio era no tiene por que trascender. Llevo 35.000 euros rechazados pero a veces vale la pena si te sientes mas tranquilo con tu propia conciencia, en este sentido no lo lamento. La circunstancia que no pensaba que ocurriera nunca se ha producido hoy y lo he tenido claro desde el primer momento que no iba a aceptar. Me habría parecido un poco de sinvergonzonería; no puede ser que uno diga varias cosas pero cuando se lo dan va y lo acepta. Esto me temo que casa con algunos escritores, pero no conmigo como escritor ni como ciudadano”.

“Sería absurdo que dijera: nunca cambiaré de idea. Yo no cambio mucho de opnión, la verdad. Pero todos vamos matizando. Es absurdo que dijera que voy a ser inamovible hasta el fin de mis días. A lo mejor cuando tenga 85 años y esté con pocas facultades de pronto me hace una ilusión loca que me den un premio. En principio no preveo que haya motivos para cambiar de postura”.

“Cuando termine esta reunión me iré tranquilo a casa, pensando que me tocaba hacer lo que he hecho. Hace tres o cuatro años, cuando publique el libro anterior a Los enamoramientos, mi editora me llamó y me dijo: “Se está fallando el Premio Nacional de Narrativa, igual te lo dan’. Y, ya entonces, puesto ante la eventualidad, dije que no lo aceptaría”.

“Recuerdo que un autor, Thomas Bernhard, hablaba de lo horroroso que era recibir los premios, y de las ceremonias de entrega. Decía que los había aceptado por dinero y que estaba bien. Pero, aún así, decía: ‘¿Cómo se me ocurrió aceptar el Premio Nacional?’ Pensando también en él, prefiero no aceptarlo y no ser considerado un especie de abanderado oficial. Y con esto no quiero decir que todos los que lo han recibido antes lo sean. La mayoría es gente independiente. Pero es un galardón que, en este país, prefiero no tener”.

“A algunos les parecerá bien, tal vez, a otros mal, probablemente, alguna gente tal vez intente – me temo- dadas las circunstancias de este país, verlo como rechazo abierto a este Gobierno y dirán: ‘Si se lo hubiese dado cuando gobernaba el PSOE habría sido distinto’. No. También lo habría rechazado. No me preocupa mucho si a la gente le parece bien o mal. No es un gesto de arrogancia, no lo siento de esa manera. Uno opta por una postura: lo que la gente opine está en su libertad”.

T. KOCH/W. MANRIQUE SABOGAL

El País, 25 de octubre de 2012

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Javier Marías rechaza el Nacional de Narrativa por ‘Los enamoramientos’

Foto. Álvaro García

Marías explicará esta tarde los motivos por los cuales no acepta la concesión dada por el Ministerio de Cultura a su novela Los enamoramientos

Lo había dicho en diferentes ocasiones y cumplió. El escritor y académico madrileño Javier Marías que ha rechazado el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de Narrativa por Los enamoramientos (Alfaguara). El premio se lo acaba de conceder el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Esta tarde, el autor, argumentará los motivos por los que declina ser premiado por el gobierno de Mariano Rajoy.

Una de las pistas sobre esta decisión del novelista podría estar relacionada con su padre Julián Marías. En abril del año pasado durante la presentación de Los enamoramientos, en el Instituto Cervantes de Madrid, el autor dijo que él no recibiría un premio institucional porque le parecía que si su padre no había obtenido ninguno, él no debería aceptar otro. Y en una columna publicada en este periódico el 26 de junio de 2011 afirmaba:”Algunos muy buenos escritores han sido galardonados con los premios oficiales -el Cervantes, el de las Letras, el Nacional-, pero también muchos medianos y malos. En cambio se murieron sin obtener ni siquiera el último -el de menor categoría- Juan Benet, Jaime Gil de Biedma y Juan García Hortelano, y los tres eran ya sexagenarios. Lo mismo le pasó a mi padre, Julián Marías, y él murió nonagenario”.

Crítico radical y constante de la clase política, y en especial contra la gestión del gobierno del Partido Popular, Marías se refirió así a Rajoy en una columna de EL PAÍS, el pasado enero: “Hasta cierto punto, parece una réplica del Presidente del Gobierno Rajoy. Personalmente, siempre me ha parecido un cabeza hueca, y así lo he manifestado en alguna ocasión: un hombre sin ideas y desde luego sin ímpetu, sin capacidad para entusiasmar a la gente, ni siquiera para crearle ilusión o esperanzarla”.

El 9 de octubre, durante la presentación de la colección de todos sus relatos, Mala índole, Marías dijo que “los recortes en Cultura emparentan al PP con el franquismo”.

En diferentes ocasiones el escritor y académico se había manifestado en contra de los premios institucionales por la sospecha de contaminación e intereses políticos. Al contrario, se ha mostrado a favor de los reconocimientos de los lectores.

El galardón ratifica el doble éxito de Los enamoramientos que desde su publicación, hace año y medio, ha gozado de la acogida del público y el aplauso de la crítica. El premio, dotado con 20.000 euros, es  a la mejor obra de narrativa publicada en 2011 en cualquiera de las cuatro lenguas oficiales de España: castellano, gallego, euskera y catalán.

Los enamoramientos “parece escrita sin presión externa ni interna, con absoluta libertad, una de las más claras y redondas de su autor, tal vez, por usar un término coloquial, la más suelta. Sólo así se explica que haya podido adoptar sin aparente esfuerzo ni artificio una voz femenina y la haya mantenido sin fisuras a lo largo de cuatrocientas páginas”, escribió Eduardo Mendoza cuando la novela fue elegida Libro del año 2011 en Babelia. El facebook de la novela se puede consultar aquí.

La obra no habla del amor sino de los enamoramientos, de su estado y sus estados, y de la manera como puede “contaminar” a la persona. En ella están presentes varios de los temas habituales del escritor madrileño (1951): el azar o la suerte, la indagación de la verdad en cuestiones cotidianas, el engaño y sus secuelas, las apariencias, lo que se deja de decir, la memoria y la presencia de los muertos y su influjo en las personas que lo sobreviven.

Es su novela número 11, o 13 si se considera como independientes cada uno de sus libros de su trilogía Tu rostro mañana. En ella, por primera vez, Marías utiliza como narrador a una mujer. La novela tras el éxito nacional e internacional de Tu rostro mañana, concluida en 2007. El escritor madrileño dijo, entonces, que creía que no iba a escribir más, el esfuerzo y entrega en la trilogía le había dejado esa sensación, pero fue cuando surgió María Dolz, el personaje narrador, que, en principio, parecía que iba a ser una nouvelle pero terminó siendo una novela de 401 páginas.

Como es habitual en él, según Mendoza, “Marías no escribe de un modo lineal ni ortodoxo: desparrama el texto, de tal modo que la narración no circula por canales bien trazados, sino por un cauce natural, accidentado, a lo largo del cual se producen meandros, remolinos y desbordamientos, sin perder nunca el rumbo ni el control último del discurso. Esta mezcla de caos y rigor requiere un envidiable dominio de la técnica narrativa, como demuestra el recurso al medido anacoluto como recurso literario, que tanto escandaliza a maestrillos e inspectores, pero que tan bien refleja la percepción de la realidad sobre la marcha, una percepción precipitada, a la vez sagaz y contradictoria, en la que intervienen la inteligencia, las emociones, los prejuicios y las limitaciones de un modo complementario y antagónico”.

Javier Marías, precisamente, revisa en estos días la portada de Los enamoramientos en su edición en Inglaterra, Noruega y Finlandia, las cuales conservarán la imagen española. El autor, además, acaba de ingresar en el selecto club de escritores publicados en la serie Modern Clasiccs de la editorial británica Penguin. Las cuatro primeras obras en esa colección son: Todas las almas (con introducción de John Banville), Corazón tan blanco (con introducción de Jonathan Coe), Mañana en la batalla piensa en mí y El hombre sentimental. Los próximos tres títulos son Negra espalda del tiempo, Cuando fui mortal y Vidas escritas.

Y a un “honor” se suma la alegría de ver la portada que harán en primavera en Inglaterra de su última novela: Los enamoramientos, que saldrá también en Noruega y Finlandia, y que conservarán la imagen de la española.

Marías acaba de publicar en un solo volumen todos sus relatos bajo el título Mala índole. Cuentos aceptados y aceptables (Alfaguara). La presencia de su obra en los medios se puede ver en su blog.

Ha ejercido la docencia como profesor de literatura española en la Universidad de Oxford (Reino Unido) y en el Wellesley College (Estados Unidos); y como profesor de Teoría de la Traducción en el Instituto de Lenguas Modernas y Traductores de la Universidad Complutense. Ha traducido a importantes autores anglosajones como Thomas Hardy, Joseph Conrad, Laurence Sterne, Yeats, Stevenson y Thomas Browne. En 1980 obtuvo el Premio Nacional de Traducción Fray Luis de León por La vida y las opiniones del caballero Tristram Shandy de Sterne.

Colabora habitualmente en medios de comunicación escritos como Le Monde, Frankfurter Allgemeine Zeitung, El Semanal, Le Nouvel Observateur, Die Weltwoche, Times Literary Supplement, Revista de Occidente y EL PAÍS.

WINSTON MANRIQUE SABOGAL

El País, 25 de octubre de 2012

Jurado Premio Narrativa 2012

Presidenta: Doña María Teresa Lizaranzu Perinat, Directora General de Política e Industrias Culturales y del Libro. Vicepresidenta: Doña Mónica Fernández Muñoz, Subdirectora General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Vocales: Propuestos por las entidades correspondientes: A propuesta de la Real Academia Española: Don Darío Villanueva Prieto. A propuesta de la Real Academia Gallega/Real Academia Galega: Don Manuel González González. A propuesta de la Real Academia de la Lengua Vasca/Euskaltzaindia: Don Jon Kortazar Uriarte. A propuesta del Instituto de Estudios Catalanes/ Institut d’Estudis Catalans: Doña María Ángeles Vilallonga Vives. A propuesta de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE): Don José Luis Corral Lafuente. A propuesta de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE): Doña Clara Sánchez Muñoz. A propuesta de la Asociación Española de Críticos Literarios: Don José Luis Martín Nogales. A propuesta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE): Doña Soledad Gallego-Díaz Fajardo. A propuesta del Centro de Estudios de Género: Doña María Milagros Rivera Garretas. A propuesta del Ministro de Educación, Cultura y Deporte: Don Fernando Rodríguez Lafuente. Los dos últimos autores galardonados: Edición 2010: Don José Javier Cercas Mena. Edición 2011: Don Marcos Giralt Torrente. Secretaria: Doña Alicia García Molina, Jefe del Servicio de Promoción de las Letras de la Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, que actuará con voz pero sin voto.