BOOK IN: ‘Los enamoramientos’

Prestar atención a la gente que ves cada día, aunque no la conozcas. Secretos, memoria, traición, muerte… A quienes nos gusta escribir nos ocurre siempre: nos vamos fijando en cosas cotidianas, en la cara traviesa de aquel niño, en la forma extraña que hace el sombrero sobre la ceja de esa señora de la parada del autobús, o mil cosas más que fijamos en nuestros pensamientos de tal forma que somos capaces de asimilarlos y de crear una pequeña historia. Pero luego, cuando vamos a plasmarla en un papel, no nos sale como la habíamos planeado. Es una lucha constante entre el cerebro y el lápiz o las teclas del ordenador. En nuestro interior fluye una historia que nos encandila pero, al expresarla con palabras, no conseguimos ese efecto. Por lo que parece esto no le ocurre a Javier Marías. La capacidad de expresión de este enorme escritor está en consonancia con lo que él es capaz de ver en su cabeza en forma de imágenes. ¡Impresionante!

Esto sería válido para todos los libros de Javier Marías, pero hoy toca recomendaros sólo uno: Los enamoramientos. Y para qué hablar de los principios de sus libros –aún recuerdo algunos– como el del que hoy os cuento:

«La última vez que vi a Miguel Desvern o Deverne fue también la última que lo vio su mujer, Luisa, lo cual no dejó de ser extraño y quizá injusto, ya que ella era eso, su mujer, y yo era en cambio una desconocida…»

Sólo con esto ya merece la pena seguir leyendo para descubrir que la trama es muy escasa. Escasez que se debe a que la novela se va convirtiendo en ensayo a medida que va avanzando. Una medio novela, medio ensayo sobre la sicología humana, que llega a lo más profundo de los sentimientos ante un suceso trágico: la muerte aparentemente estúpida de un ser querido. Hasta el punto de buscar la forma de reponerse y seguir la vida, llegándose a plantear si la imposible vuelta del ser querido fallecido sería una buena noticia, al no estar seguros de si podríamos volver a admitirlo en nuestra recién reparada existencia perseguida por su ausencia.

Si lo que queréis es leer una aventura trepidante, de esas que no te permiten levantar la vista de sus páginas; si lo que queréis es leer una novela que te involucre en la historia y te haga sentirte uno de los protagonistas, este no es el libro que buscáis. Si, por el contrario, buscáis una lectura que os haga pensar, una referencia de uso magistral del lenguaje, o una inmersión en la sicología humana con diferentes puntos de vista ante un mismo suceso trágico, este sí es el libro que buscáis. Lo que sí os recomiendo sin lugar a dudas es que, quienes lo leáis, prestéis atención a la facilidad de Javier Marías para juntar las palabras como muy pocos son capaces de hacerlo, para expresar exactamente lo que quiere expresar y en el momento que quiere hacerlo. En definitiva, un libro para lectores experimentados.

RAFAEL MARTÍNEZ

Abc, Loff.it, 17 de abril de 2012