“Los enamoramientos” y el diccionario de Covarrubias

Banquete para lectores refinados

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He querido ponderar por medio de dos características la importancia que tiene esta obra cuyo centenario conmemoramos. Querría añadir que su lectura no solo es manjar reservado al gusto de los filólogos, sino un banquete para lectores refinados, como Luisa Alday, personaje de la última novela de Javier Marías, Los enamoramientos, que acude a ese “voluminoso libro verde” que es el diccionario de Covarrubias, para introducir a la envidia en el relato, en tanto que, según el lexicógrafo, se trata del veneno que “suele engendrarse en los pechos de los que nos son más amigos, y nosotros los tenemos por tales fiándonos dellos”.

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JOSÉ MANUEL BLECUA

El País, Babelia, 30 de julio de 2011

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Javier Marías recibe el Premio de Literatura Europea como autor de una obra que “expande la conciencia”

La burgomaestre de Salzburgo, Gabi Burgstaller; Javier Marías; Ángeles González-Sinde y la ministra austríaca de Cultura, Claudia Schmied

Vídeo

El escritor Javier Marías recibió hoy en Salzburgo el Premio austríaco de Literatura Europea al conjunto de una obra que “expande la conciencia de lector”, con un discurso irónico y brillante sobre el poder de la ficción y la soledad buscada del artista.

Ante un nutrido auditorio presidido por la ministra de Cultura de Austria, Claudia Schmied, y su par española, Angeles González-Sinde, Marías agradeció que, con el premio, su nombre se agregue al de otros ilustres ganadores a los que admira, como el poeta Wystan Hugh Auden, el novelista Italo Calvino y el dramaturgo Eugene Ionesco.

Diploma del premio

La obra de Marías (Madrid, 1951), fue calificada de “maestra”, capaz de “expandir la conciencia del lector” y dotada de una prosa “digna de ser leída en voz alta, como un poema”, según el encargado del discurso de encomio, Alexis Grohmann.

La ministra austríaca le agradeció haber “poblado con algunos personajes memorables el continente literario europeo, como Teresa Aguilera, de Corazón tan blanco; Peter Wheeler, de Tu rostro mañana, y Cromer-Blake, de Todas las almas“.

Y González-Sinde arrancó las risas de los asistentes al recordar “la rara oportunidad” que como ministra tenía para hablar de Marías, ya que éste no aceptaba premios estatales españoles.

La responsable española le transmitió “el orgullo y la admiración sincera de millones de españoles que le siguen y le quieren”, y le agradeció “por contribuir de forma tan significativa a construir la europa contemporánea basada en la cultura”.

En su intervención, el escritor comenzó por ironizar sobre la pretensión de los escritores jóvenes por ser “casi únicos, más que un miembro intercambiable de una generación” para finalmente acabar reconociendo que “lejos de ser únicos, tenemos mucho en común con nuestros predecesores y con nuestros contemporáneos”.

“Nada irrita más a un escritor que aquellos críticos, profesores y comentaristas culturales que insisten en etiquetarlo o contextualizar lo que hace o en establecer vínculos entre su obra y la de otros contemporáneos”, afirmó.

“En describirle como realista, histórico, o escritor literario, esa tautología absurda que se ha convertido tan popular en nuestro estúpido tiempo. O como escritor posmoderno, algo que nunca he sabido qué significa aunque, por fortuna, está cayendo en desuso”, dijo.

El autor de Los enamoramientos reflexionó sobre la soledad que el escritor necesita, en parte elegida y en parte porque carece de alternativa, para acabar un libro que cuando haya finalizado será “una gota en el océano”.

También sostuvo que “el escritor sabe que el país en el que ha nacido y la lengua en la que escribe, aunque importante, es sólo secundaria. Incluso hasta un punto accidental”.

Y con sarcasmo agregó que “la lengua es un vehículo, una herramienta, nunca un fin en sí mismo (…) No es un factor determinante, quizá sólo para algunos escritores ornamentales que, por ejemplo, en español, parecen esperar que los lectores griten ‘olé’ después de cada frase explícitamente elegante”.

El también académico de la RAE trató sobre el tiempo actual, en el que la inmediatez se imponen hasta el punto de que “todo es viejo en el momento en el que nace”.

“Siempre hubo algo ligeramente ridículo y patético en la idea de posterioridad. Ahora parece directamente grotesco dado que la vida de las cosas es incluso más corta”, afirmó al reflexionar sobre la tarea de escribir en un mundo en cambio permanente.

“Es como si la idea de durabilidad perteneciera a otra edad” y sólo estuviera en poder de gigantes de la literatura como Shakespeare, Montaigne, Cervantes y Conrand, concluyó.

Javier Marías se ha convertido en el segundo escritor español, después de Jorge Semprún, en obtener este premio, dotado con 25.000 euros (36.000 dólares), que se lleva entregando desde 1965 y que han recibido también Vaclav Havel, António Lobo Antunes y Umberto Eco, entre otros.

LUIS LIDÓN

Efe, 30 de julio de 2011

La Nueva España

Foto. APA

Staatspreis für Europäische Literatur an Javier Marías

Die 25.000 Euro dotierte, österreichische Auszeichnung geht heuer an den spanischen Autor Javier Marías. Die Verleihung fand am Samstag durch Kulturministerin Claudia Schmied in Salzburg statt.

Der Österreichische Staatspreis für Europäische Literatur 2011 ist Samstagnachmittag an den spanischen Autor Javier Marías vergeben worden. Der 60-jährige Marías wurde für sein literarisches Gesamtwerk ausgezeichnet, der Staatspreis ist mit 25.000 Euro dotiert.

Ceremonia de entrega del premio

Die fünfköpfige Jury, unter ihr die Literaturkritikerin Sigrid Löffler und der Präsident des Österreichischen Verlegerverbandes Benedikt Föger, begründete ihre Entscheidung für den Spanier so: “Marías’ erzählerisches Werk ist von wahrhaft europäischer Dimension, in dem sich die Reflexion über die abgründige Menschennatur mit dem Nachdenken über Moral, Geschichte und Politik verbindet.”

In seiner Laudatio sagte Alexis Grohmann, Professor für spanische Literatur an der Universität Edinburgh, wie keinem anderen spanischen Autor komme Javier Marías das Verdienst zu, die spanische Sprache substanziell erneuert zu haben. “Selten bekommt man Texte zu lesen, in denen sich intellektuelle Brillanz und sprachlicher Stil so organisch miteinander verbinden.”

Bei der Preisverleihung im Europasaal in der Edmundsburg der Universität Salzburg sagte Kulturministerin Claudia Schmied in Anwesenheit der spanischen Kulturministerin Angeles Gonzales-Sinde Reig, Marías sei ein Autor, der aus dem Zentrum Europas schreibe. “Seine Bücher sind auf europäisch geschrieben und werden weltweit verlegt und gelesen.”

Tatsächlich sind die elf Romane, zwei Geschichten-Sammlungen, 17 Sammlungen von Essays, unzählige Zeitungsartikel und Biografien in 40 Sprachen übersetzt. Zudem hat sich Marías, der in Oxford spanische Literatur lehrt, einen Namen gemacht als Übersetzer der Werke von Robert Louis Stevenson, Laurence Sterne, Thomas Hardy oder William Butler Yates. Marías gilt als einer der vielfach favorisierten Nobelpreis-Kandidaten.

Der Österreichische Staatspreis für Europäische Literatur wird seit 1965 vergeben. Ausgezeichnet wurden unter anderen Autoren wie Vaclav Havel, Harold Pinter, Italo Calvino, Pavel Kohout, Simone de Beauvoir, Friedrich Dürrenmatt, Stanislaw Lem, Milan Kundera, Marguerite Duras, Salman Rushdie, Peter Esterhazy, António Lobo Antunes, Umberto Eco, Claudio Margris und im Vorjahr Paul Nizon.

Kleine Zeitung, 30 juli 2011

Die Presse
APA-OTS
Salzburg.at
ORF.at

Fotos de la ceremonia de entrega del premio
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Javier Marías: la eficaz recreación de la burguesía

Vídeo en ORF TV

El escritor español Javier Marías recibe hoy en Salzburgo el Premio austríaco de Literatura Europea, el segundo galardón extranjero, tras el italiano Nonino, que logra este año un autor que tiene por norma “no aceptar nada de lo que venga del Estado de mi país, menos aún algo que lleve aparejado dinero”.

El también académico de la RAE, traductor y articulista nacido en 1951, recibe el premio al conjunto de una obra “de auténtica dimensión europea”, según el jurado, y muestra en una entrevista telefónica su “contento y alegría” por recibir semejante distinción de un país de gran tradición literaria.

“Es un premio que se viene dando desde 1965 y que han ganado personas que uno casi ve como míticas, porque están ya lejanas en el tiempo, como el poeta (Wystan Hugh) Auden, Italo Calvino o Simone de Beauvoir. Ídolos de la primerísima juventud”, afirma.

Quien es uno de los mejores escritores europeos contemporáneos, en opinión del Nobel de Literatura J.M. Coetzee, y posiblemente el autor español contemporáneo más reconocido internacionalmente, considera que los galardones foráneos son “probablemente más limpios que los españoles o más desprovisto de factores tal vez espurios”.

Y aunque precisa que en España nunca ha ganado en sus 40 años como escritor “ni siquiera un premio nacional de narrativa”, en caso de obtener alguna distinción de ámbito estatal, no la aceptaría.

Obra “poco española”

“Creo que el Estado no tiene por qué dar nada a un escritor. Dado que ésa es mi norma, si alguna vez se me ofreciera algún premio de los que llamamos estatales u oficiales, pues no lo aceptaría”, subraya.

Ante el contraste de los numerosos premios que recibe fuera con los escasos obtenidos en España, afirma: “Es posible que haya simpatías y antipatías que intervienen. Y es posible que dentro de lo que podemos llamar el ‘establishment’ literario español tal vez tenga más antipatías que simpatías y eso haya podido influir”.

Dotado de una prosa de inconfundible estilo, envolvente y cargada de resonancias, en sus novelas los personajes principales se mueven en un ambiente cosmopolita y políglota.

Esta circunstancia, recuerda, hizo que en un principio algunos editores extranjeros pusieran algún reparo al considerar su obra “poco española”.

“De España se esperaban cosas más folclóricas, dramas rurales o grandes pasiones, navajas por aquí y por allá. Evidentemente esto ha cambiado ya mucho. Luego resulta que la literatura que yo he escrito ha sido bastante apreciada fuera de España, y en ese sentido me alegraría también pensar que he contribuido un poco a la normalización de la percepción que de España o de su literatura se ha tenido en el extranjero”, destaca.

Burguesía interesante

“Alguna vez se me ha reprochado incluso que la mayoría de mis personajes son personas cultivadas, que hablan bien. Lo que sí he procurado es dar voz a un tipo de personajes que han existido siempre en España. Una burguesía equiparable a la de cualquier país europeo, más o menos cultivada, más o menos educada, que tiene cosas que decir y que se expresa más o menos bien”, indica.

Marías considera que en la tradición literaria española se ha desatendido a “ese tipo de gente que es la mayoría, gente digamos que de nivel medio, relativamente cultivada”.

Al autor de Corazón tan blanco, al que aún le sorprende el éxito de sus escritos, no le interesa el Nobel de Literatura, de hecho, responde con una risa cuando se le pregunta.  “Una de las razones por las que creo que no hay ninguna base para pensar en ello es precisamente que en Suecia se me ha traducido poco, comparado con otros países. Se dice más en el mundo anglosajón que en la propia España, que no se dice apenas. Pero vaya, es una cosa que no me preocupa lo más mínimo”

El secreto y las repercusiones de conocer lo que no se debiera, son algunos de los grandes asuntos que recorren sus novelas, valores que cotizan a la baja en la era de las redes sociales en Internet.

Inmediatez

“Todo lo que uno cuenta sobre uno mismo puede ser utilizado en su contra. Y eso es una percepción que quienes vivimos parte de nuestra vida bajo la dictadura de Franco, teníamos muy claro. Teníamos un concepto muy fuerte de que había que ser reservado y que había que tener cuidado con lo que uno contaba y dónde. Hoy parece que eso se ha perdido. No hay una dictadura, pero si hay mecanismos que asemejan mucho a los de una dictadura y que pueden utilizar lo que uno dice de uno mismo en su contra”, sostiene.

Para Marías, los tiempos actuales en los que se exige una inmediatez permanente también suponen un problema para encontrar el poso necesario para dar con una voz propia, algo que él consiguió en su “cuarta o quinta novela”.

Por ello considera que si empezase a editar ahora, “es posible que no hubiera podido llegar a la tercera o cuarta novela porque no habría habido paciencia para esperar, y quizá a la tercera o la cuarta los editores habrían dicho: mire no le publicamos ya más”.

“Las cosas ahora son más rápidas, veloces, impacientes. Quizá se están perdiendo posibles escritores que lo que necesitan es más tiempo”, concluye.

El Informador (México), 30 de julio de 2011

Efe

El Mundo

El Nuevo Herald