‘“Mientras ellas duermen”: sugestiva reflexión sobre tiempo, dominio, amor y muerte’

Javier Marías, uno de los mejores escritores nacidos en la segunda mitad del siglo XX, hace un análisis filosófico profundo sobre las relaciones humanas, sean amorosas, fraternales, entre jefe y subordinado o hasta fantasmales, en una selección de relatos, tan interesantes como ingeniosos, reunidos bajo el título de Mientras ellas duermen.

El volumen contiene 14 narraciones que van del más flemático estilo del suspenso inglés a la disertación metafísica y existencial, estructuras que Marías maneja a la perfección.

Esta compilación incluye una asombrosa variedad y riqueza de géneros, por los que el autor -quien desde 2006 es miembro de la Real Academia Española de la Lengua- recorre los intrincados rincones de la mente a través de situaciones provocadas por la interrelación de sus personajes, estudiados minuciosamente para presentar un amplio espectro de temperamentos, además situados en un espacio y tiempo indeterminados.

La obra, publicada en 2007 por DeBolsillo (edición económica de Random House/Mondadori), recopila textos dispersos a lo largo de la carrera de Marías, que dan testimonio de su proceso de transición como escritor.

Mientras ellas duermen resalta la temporalidad indefinida en algunos cuentos, en los cuales nada tiene un lugar definitivo, sobre todo los hechos.

En esta compilación, Javier Marías regala al lector una prosa magnífica, con un estilo sobrio y elegante, así como un uso impecable del idioma.

Todos los cuentos recolectados en este volumen de 186 páginas ponen de manifiesto que Marías es uno de los escritores contemporáneos esenciales en lengua española, pues mezcla con gran destreza situaciones arrancadas de la cotidianeidad con un realismo mágico obsesionado con el universo de los aparecidos.

Sus argumentos pueden alcanzar grados de tensión y profundidad más allá de lo imaginable, pues en ellos juega con los periodos y los lugares, lo cual le permite que la mayoría de ellos tenga finales inesperados o desenlaces abiertos a la mente del lector.

Entre las ficciones más impactantes pueden citarse “La dimisión de Santiesteban”, que se instala en una atmósfera sobrenatural capaz de inquietar la curiosidad humana hasta un punto tal en que el fin de la historia da al lector la oportunidad de hacer sus propias conjeturas.

También “El espejo del mártir”, larguísimo monólogo de un militar, estructurado como una disertación de lo que podría estarle diciendo a alguien de grado inferior a manera de regaño; palabras que tal vez él escuchó cuando se iniciaba en el ejército. Es el testimonio de un capitán del ejército de Napoleón durante la campaña de Rusia, que deja la interrogante para el lector: ¿será el propio Louvet de Bonaparte?

Asimismo, “Portento, maldición”, que describe una relación entre padrino y ahijado basada en el odio-temor, en la envidia-admiración, en el éxito-fracaso, en la opresión-liberación, en el esplendor-decadencia, lleva al lector a reflexionar acerca de una lucha interna del hombre entre las vetas de su propia personalidad.

De igual forma destaca “Gualta”, episodio que parte del encuentro de un hombre con su exacto doble, situación que lo hace empezar a odiarse a sí mismo e iniciar un proceso de cambio radical de conducta y aspecto; sin embargo, descubre con gran desasosiego que el otro también lo hizo y siguen siendo iguales. Este cuento recuerda la novela ‘El hombre duplicado’, de José Saramago.

La cereza del pastel es la narración que da título al libro, “Mientras ellas duermen”, la historia de un voyeurista obseso cuya atención se centra en un hombre que filma incesantemente a su pareja, una mujer joven de belleza plástica, en una playa española. No conforme con sólo espiar, el protagonista busca el momento de dialogar con el individuo sobre su obstinación de captar en celuloide cada movimiento de ella, lo que deviene en un interesante razonamiento sobre el tiempo, la posesión, el amor y la muerte.

Mientras ellas duermen tiene el valor agregado de un extraordinario prólogo de Elide Pittarello y una nota aclaratoria del propio autor.

NORMA L. VÁZQUEZ ALANÍS

Texcoco (México), 22 de julio de 2011


Para la ciudad de Buenos Aires, digna de todos los enamoramientos, con los mejores deseos,

Javier Marías

Un amor en pocas palabras

SILLÓN DE OREJAS