Teleconferencia de Javier Marías con la prensa latinoamericana

Javier Marías, los “indignados” y los enamoramientos

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Javier Marías, uno de los escritores españoles más exitosos de su generación, dijo que simpatiza con los “indignados” que acampan en la Puerta del Sol, en Madrid, y que se irían mañana.

El autor, que vive muy cerca del corazón de la protesta de miles y miles de españoles por la situación económica y contra la clase política, comprende que la indignación es genuina y procedente, pero duda de que sea posible cumplir con todo lo que piden los manifestantes y lo lamenta profundamente.

Marías habló de la crisis española, de su última novela -que habla del amor- y de su método de escritura, durante una teleconferencia organizada por Alfaguara, editorial que publica su último libro, Los enamoramientos , y de la que participaron periodistas de la Argentina, Chile, Perú, Colombia y México.

La novela, escrita en primera persona por una voz femenina, narra con maestría el encuentro de la protagonista con un matrimonio que ella imagina perfecto, hasta que al hombre lo acuchillan en plena calle. A partir de allí, habrá una relación extraña entre la narradora y la esposa del muerto.

“La voz femenina para narrar era absolutamente necesaria, porque era una historia que tenía que sucederle a una mujer. Y no, no me costó mucho ponerme en la piel de la narradora”, dijo Marías.

El escritor expresó sobre los enamorados: “Nos gusta pensar que hay cierta predestinación para el encuentro y hasta hay gente a la que le gusta rastrear cómo fue posible conocerse, aunque todo es mentira porque es producto del azar”.

Quien cuenta la historia, María Dolz, trabaja en una editorial y detesta a los escritores que llaman para pedir cualquier extravagancia. “Y hay que tratarlos como si fueran estrellas de cine”, dice. La megalomanía y los caprichos de los autores enferman a María.

Desde Perú le preguntaron a Marías si él también considera que los escritores son tan indeseables. “Hay cierta verosimilitud, y es cierto que la gente que trabaja en una editorial tiene que lidiar con todo tipo de personajes. Entre las mejores personas que he conocido en mi vida, hay algunos escritores y, entre las peores, también los hay”, afirmó.

Marías contó que no tiene un método para escribir y que los viajes, las presentaciones, los congresos y demás actividades sólo logran atrasar su trabajo. Dijo que escribe a máquina, que no tiene ordenador ni correo electrónico, y que sólo ahora está seguro de haber hecho bien en publicar Los enamoramientos. “Estuve a punto de guardarla en un cajón y no dársela a mi editora”, confesó.

La Nación preguntó a Marías por la crisis que atraviesa Europa en general y España en particular, y el escritor contestó: “La impresión que tengo es de que se está viviendo día a día, sin pensar que va a durar demasiado, pero tampoco nos encomendamos a la suerte. Tenemos el desempleo más alto de toda Europa y, por fortuna, el Estado está ayudando a muchos ciudadanos a sobrevivir. Sí me parece que España es un país donde las familias se protegen entre sí, cosa que no ocurre en Inglaterra”.

Al ser consultado por el Premio Nobel de Literatura otorgado a Mario Vargas Llosa, Marías explicó que el galardón se le da a una persona y no al país al que pertenece.

“Tanto la lengua como el país son secundarios. Para alguien como yo, que ha sido traductor, la lengua no es lo principal: es importante, pero lateral. El libro puede hipervivir fuera de su lengua”, respondió.

ALEJANDRA REY

La Nación (Argentina), 11 de junio de 2011

 

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