Presentación al público de Los enamoramientos

Barcelona:

Día 14 de abril, a las 7 de la tarde, en la Biblioteca Jaume Fuster (Pl. Lesseps 20-22), Javier Marías hablará de su nueva novela con Eduardo Mendoza.

Día 23, Sant Jordi, estará firmando en los lugares que próximamente anunciaremos.

Madrid:

Día 27 de Abril, de 6.30-8.30 de la tarde, dentro de La Noche de los libros, Javier Marías firmará su obra en la Librería Méndez (Mayor 18).

Día 28 de Abril, presentación al público. Lugar y hora sin confirmar.

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Acerca de Los enamoramientos

Foto. Juan Salas

Los enamoramientos de Javier Marías

Acabo de terminar de leer la última novela de Marías, Los enamoramientos. Es indudablemente “suya”. En estilo denso y medido y muy contagioso y cálido en sus meandros, Javier narra una historia, perfectamente trabada y puesta en boca de una mujer, María Dolz, que trabaja en el mundo editorial, para contarnos o sugerirnos (su prosa no sólo cuenta, además piensa y sugiere) cien temas otros en torno al amor, al olvido y en este caso a la muerte y a los muertos que nos acompañan tan a menudo, y que a veces pueden volver -sin ser fantasmas- como en la novelita de Balzac El coronel Chabert que no casualmente acaba de reeditar la editorial de Javier, “Reino de Redonda”. Como “duke” que soy de ese grácil reino de ficción, acaso pude haber dicho “nuestra editorial”. Me ha gustado mucho la novela de Javier Marías y quiero recomendarla y felicitarlo.

Conozco a Javier Marías desde hace mucho tiempo y hemos sido y somos amigos y corresponsales en ausencia. Javier es un amigo leal y generoso y aunque ahora dice sentirse muy “agobiado” por el entorno, por los quehaceres, acaso por la fama literaria, siempre sabe tener un recuerdo y un guiño para los amigos. Como el verídico profesor Rico de esta novela, tan felizmente homenajeado. Hay muchas frases memorables en el libro, porque es prosa pensante, pero por azar subrayé una al leer (acaso tenía un lapicero a mano) y no quiero dejar de señalarla. Siempre hay algo que nos acicatea o encandila “para que la vida no nos parezca tan mala como suele ser.”

Un abrazo, Javier.

LUIS ANTONIO DE VILLENA

luisantonio de villena.es, 7 de abril de 2011

FLEXIÓN Y REFLEXIÓN:

El enamoramiento

La semana pasada, en el periódico británico The Guardian se calificaba al escritor Javier Marías como el eterno candidato español al Premio Nobel. Marías, sin duda alguna, se merece el Nobel. Pero no es tan«eterno candidato». No hace mucho –aunque hoy el tiempo transcurre demasiado rápido, excepto en los libros de Marías– escritores como Francisco Umbral le calificaban como «angloaburrido», y a su prosa de «pálida y neutra». El tiempo ha colocado los libros de Umbral (y los de su maestro Cela)en su sitio: no durarán más allá de nuestro olvido. Pero en aquel entonces, los que empezábamos a devorar entusiasmados la prosa hipnótica del joven Marías quedábamos estupefactos ante algunos calificativos que le dedicaban, y que no pocos críticos aceptaban sin rechistar. En aquel entonces estaba de moda la prosa sonajero. Los discípulos de Umbral, que aún los hay, parecen esperar un aplauso al final de cada frase.

Gracias al reconocimiento extranjero (la unanimidad española llegó después), Marías ocupa el lugar merecido del podio: es, sencillamente, el mejor. El más dotado y el que ha arriesgado más y mejor. Ha abierto nuevos caminos en un panorama literario lleno de novelas sin estilo que parecen guiones cinematográficos. Las obras del ya no tan joven Marías reproducen aquello que una película nunca podrá reproducir: el pensamiento. Sus vaivenes. Sus contradicciones. Su reverso a veces oscuro: las acciones, las palabras. La última se ocupa de un tema resbaladizo, literariamente hablando. Se titula Los enamoramientos (Alfaguara). Gran novela.

Es curioso que el estado de enamoramiento tenga tan buena prensa. Walt Disney, Hollywood, las canciones… (Como leemos en el libro de Marías, también parece justificar las mayores ruindades).Es curiosa la buena percepción social de un sentimiento que solo dura un año, dos, y que tiene una consistencia como de sueño. El psicólogo y amigo Walter Riso afirma que el amor romántico, si hay obsesión, se transforma en un problema. «Tequita vida, te hace distorsionar la realidad. Entonces… ¿conoces algún enamorado sin obsesión?», se pregunta retóricamente.

El enamoramiento es «lindo»,como dice Riso, necesario para la reproducción de la especie, pero su, digamos, estructura, es endeble. Es cierto, como escribe la narradora del libro de Marías, que al principio tiene aspectos positivos (aparte del subidón de sustancias químicas):«somos capaces de interesarnos por cualquier asunto que interese o del que nos hable el que amamos de pronto nos apasionan cosas a las que jamás habíamos dedicado un pensamiento (…) centramos nuestras energías en cuestiones que no nos afectan más que vicariamente o por hechizo o contaminación, como si decidiéramos vivir en una pantalla o en un escenario o en el interior de una novela, en un mundo ajeno de ficción que nos absorbe y entretiene más que el nuestro real».

En el fondo, según Walter Riso, el enamoramiento «te pierde, te despersonaliza». Por eso, dice, no tiene mucho sentido casarse bajo los efectos del enamoramiento. Ni hacer grandes planes. Uno de los descubrimientos de la posmodernidad, según Riso, es que el amor depende de nosotros. No es el sentimiento el que manda. O no tendría que serlo.«No viene Cupido y me lanza una flecha, sino que yo tengo que ser capaz de gestionar el amor», afirma. Un amor que, cuando pasa la fiebre o enfermedad del enamoramiento, tiene mucho que ver con la amistad.

GASPAR HERNÁNDEZ

El Periódico, Ideas+Teletodo, n. 31, 9 de abril de 2011