Presentación de Los enamoramientos

Foto. Cristóbal Manuel

El amor es una rifa

“Descuiden, no lo voy a encender”, dice Javier Marías con un cigarrillo en la mano. El escritor madrileño, de 59 años, acudió al Círculo de Bellas Artes para presentar a Los enamoramientos, su nueva novela. Como el resto de sus libros publicados por Alfaguara, también este está disponible desde hoy en versión electrónica. Ante un grupo de periodistas repasó las claves de una obra cuya salida coincide con la reedición de Los dominios del lobo -su primera novela, publicada hace ahora 40 años- y con la publicación en Reino de Redonda, la editorial del propio Marías, de El coronel Chabert, una novela corta de Balzac de la que se habla en su propio libro. Si, además del de bellas artes, hubiese algún círculo que cerrar, lo cerraría el hecho de que la traducción de la obra balzaquiana se debe a Mercedes López-Ballesteros, una de las dos personas a las que está dedicada Los enamoramientos. He aquí algunas de las claves de la novela según su autor.

Carrera sin carrera. “No me gusta la palabra carrera pero, puestos a usarla, digamos que me he tomado la carrera literaria con calma: 13 novelas -11 si consideramos una sola las tres entregas de Tu rostro mañana– y dos libros de cuentos en 40 años. No soy grafómano. Tampoco soy de los que tienen la cabeza llena de proyectos ni de esos escritores profesionales que escriben porque son escritores, tengan o no algo que contar”.

Irresponsabilidades. “No sé cómo hay tanta gente escribiendo novelas. A mí me parece algo difícil y costoso. De hecho, me cuesta más escribir ahora que cuando tenía 18 años y era un irresponsable. Escribí Los dominios del lobo sin pensar siquiera si se publicaría”.

La subasta de una nueva novela. “Ya he dicho alguna vez que después de Tu rostro mañana quedé agotado física y mentalmente. No sabía si iba a escribir nada más. Todavía me parece raro que el libro exista. Hace solo tres meses todavía estaba corrigiendo la última versión. Emily Dickinson decía que la publicación es la subasta de la mente del hombre y eso es un libro nuevo: una exposición a los demás”.

Una poética de las ganas. “No me gustan las palabras rimbombantes, por eso nunca he hablado de “la necesidad” de escribir. Siempre me he puesto a escribir cuando he tenido las suficientes ganas. Esa palabra me parece menos pretenciosa”.

Voz de mujer. “Es la primera vez que uso como narradora de una novela a una mujer, aunque ya lo había hecho en un cuento -“Menos escrúpulos”, de Cuando fui mortal– que narraba la historia de un casting para una película porno. No me ha parecido especialmente difícil. Las mujeres y los hombres somos diferentes en muchas cosas, pero no en la forma de pensar, observar y contar. Además, no se puede generalizar. Las mujeres son tan distintas entre sí como puedan serlo los hombres. La narradora de mi novela reflexiona igual que lo podría hacer un hombre. Aunque no me imagino a Berlusconi reflexionando así. Ni a Esperanza Aguirre”.

Cursilerías. “Un periodista que había leído la novela me dijo que a pesar de ser una novela que se titula Los enamoramientos él no había encontrado ni una sola frase cursi. Si es así, me alegro. Tengo alergia a la cursilería”.

Impunidad. “La historia es sencilla, la novela, no. A pesar del título, la novela no trata ni del enamoramiento ni del amor. Uno de sus temas principales es la impunidad. La sociedad actual tiende cada vez más a dejar pasar las cosas, a ser tolerantes con la impunidad. Casi nada parece demasiado mal. Nada escandaliza, nada sorprende. El comportamiento de los políticos se está trasladando a la gente. No entiendo por qué los políticos influyen tanto: no me parecen ni sabios ni respetables. Pero la novela no es política. Cuenta la vida civil de gente normal. Una de las cosas que plantea es que resulta muy difícil denunciar a la persona de la que se está enamorado aunque sepamos que ha hecho algo malo”.

El narrador no se engaña. “¿Es un libro pesimista? Cuando escribes opinión tratas de influir. En la “realidad” queremos que las cosas sean mejores. Necesitamos creer que el mundo puede mejorar. La novela es donde uno menos se engaña. Cuenta las cosas como son. Durante su coronación, los emperadores romanos llevan a su lado a alguien que le decía todo el rato: recuerda que eres mortal, recuerda que eres mortal. La novela actúa así”.

La rifa del amor. “La gente ve el enamoramiento como un estado positivo, benéfico, deseable. Ahí están esas frases horribles que dicen, por ejemplo, que el amor saca lo mejor de uno mismo etcétera. A veces es al revés. Gente noble se vuelve mezquina por estar enamorada. Por otro lado, pensamos que cada historia de amor es especial y fruto del destino, que solo podía ser así. En el fondo el amor es como una rifa de final del verano en la que uno se conforma con lo que hay disponible. Eso no quiere decir que no se ponga toda la ilusión en aquello que nos ha tocado”.

Primera idea. “A veces la primera idea, la que sirve de motor al libro termina quedándose fuera de la versión final. O apareciendo muy lateralmente. Este ha sido el caso de Los enamoramientos, cuyo primer latido, como decía Nabokov, era la posibilidad de que uno se enamorara de la persona que más daño le ha hecho, de su verdugo”.

JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS

El País, 6 de abril de 2011

EFE

Javier Marías: “La sociedad es cada vez más tolerante con la impunidad”

El escritor Javier Marías explora en su nueva novela el lado oscuro de ese estado “tan deseable” a veces que suele ser el enamoramiento, una obra en la que también reflexiona sobre la impunidad, algo que le preocupa especialmente en una sociedad en la que “casi nada escandaliza ni sorprende”.

“La sociedad actual tiende cada vez más a ser tolerante con la impunidad, y no solo en España; en Italia es aún peor”, decía Javier Marías al presentar en el Círculo de Bellas Artes su nueva novela, Los enamoramientos, que Alfaguara lleva hoy a las librerías españolas con una tirada de 100.000 ejemplares y que a lo largo de este mes se pondrá a la venta en Hispanoamérica.

Cada nuevo libro de Marías (Madrid, 1951) suscita una gran expectación, y no es para menos. Su obra está publicada en 40 idiomas y en 50 países y el escritor está considerado uno de los nombres esenciales de la literatura de los últimos 40 años, el tiempo que este novelista lleva dedicado a la pasión de narrar.

Esa expectación estaba ahora más justificada porque su nuevo libro llega tras los tres volúmenes de Tu rostro mañana, esa gran empresa literaria a la que dedicó “ocho o nueve años” y tras la cual quedó “agotado”. Tuvo “la sensación” de que en esos tres tomos “estaba todo lo que tenía que decir en el campo de la novela”.

“Pensé que quizá era superfluo escribir más novelas”, afirmaba el escritor. Pero no fue así. Poco a poco se fue fraguando en su imaginación una nueva historia que ha desarrollado en las 400 páginas de Los enamoramientos, un libro ambientado en el Madrid actual y que, aunque solo sea en su comienzo, magistral como todos los de las novelas de Javier Marías, algo le debe a una historia que le contó “una buena amiga”.

Acompañado por Pilar Reyes, la directora de Alfaguara, Javier Marías explicó algunas de las claves de esta obra “pesimista y sombría”, y la primera de su trayectoria novelística protagonizada por una mujer.

Convertir en narradora a una mujer no le ha planteado especiales problemas al escritor porque, en su opinión, “a la hora de mirar, reflexionar y narrar” no hay diferencias entre hombres y mujeres, señaló Marías, a quien le suena a “machismo” eso de “la visión femenina de las cosas”.

En esta novela se habla, y mucho, de los enamoramientos aunque nuca en tono edulcorado. Es cierto, decía el escritor, que “casi todo el mundo ve ese estado como algo deseable y positivo y se dice que la gente es mejor cuando está enamorada, pero también es capaz de comportarse de forma egoísta y mezquina, de forma atroz”.

“El enamoramiento es uno de los motores mayores que existen para la comisión de crímenes. Solo hay que ir al cine y ver obras maestras como El cartero siempre llama dos veces“, añadía el autor, cuya primera novela, Los dominios del lobo, se reedita ahora para festejar los 40 años de vida literaria del escritor.

Marías no cree en el papel del destino en los enamoramientos. Es más bien una cuestión de azar, “de quién anda libre por ahí o está disponible. En realidad, como se dice en la novela, ‘es una especie de rifa al final del verano'”.

La novela es pesimista, quizá porque en este género “es donde uno menos se engaña”. Javier Marías es también un conocido y polémico articulista, pero en esos escritos firma con su nombre y opina “como ciudadano”.

“El novelista es mucho más salvaje, no habla en su propio nombre”. “En la realidad todos queremos que las cosas sean mejores, pero en las novelas no nos engañamos, o lo hacemos menos, porque estamos en un territorio en el cual nos sentimos a salvo”, comentó el escritor.

Poco se puede contar del argumento de esta novela sin estropearle al lector el placer de leerla. En sus primeras líneas ya se habla de una muerte terrible, “que no se pierde nunca de vista” en esta obra que “no es política” ni es de intriga, aunque no faltan ciertas dosis de ella.

ANA MENDOZA

EFE/ADN, 6 de abril de 2011

Cumple Javier Marías 40 años como escritor y estrena novela

Han pasado tres años desde que Javier Marías culminó su monumental trilogía Tu rostro mañana, y el madrileño está de enhorabuena: No sólo celebra cuatro décadas como escritor, sino que además, hoy estrena su novela Los enamoramientos.

Sin embargo, llegar hasta aquí le planteó “serias dudas”, contó durante la presentación del libro en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Traducido a más de 40 idiomas y recién galardonado con el Premio Literario Europeo 2011, este escritor, traductor, cinéfilo y académico de la lengua pensó que “había agotado todo lo que tenía que decir en el campo de la novela, que seguir por ese camino sería superfluo”.

El tiempo, esta vez, no le dio la razón. Marías nunca fue un escritor “demasiado ávido ni demasiado grafómano”, ni tampoco uno de los que escriben “porque ése es su oficio”. Él se ha tomado su carrera literaria “con calma”, siempre espera a tener “suficientes ganas” para ponerse a escribir. Y así nacieron Los enamoramientos, que a lo largo de abril aterrizará en las librerías a ambos lados del Atlántico.

En este libro calificado por algunos críticos como un auténtico thriller filosófico, Marías cobra por primera vez voz de mujer para sumergirse en el conflicto entre moral y sentimientos, recorriendo el camino entre lo que uno desea, piensa y finalmente hace.

Pese a que “empieza a ser un poco pesimista entrar en esta edad”, dice a sus 59 años, el tono pesimista que rezuma va por otros derroteros. “No es sólo una novela sobre enamoramientos ni mucho menos sobre el amor, sino que arroja reflexiones sobre la impunidad”.

Así, independientemente de que la historia transcurra en el Madrid de nuestros días -polémica antitabaco incluida-, hay un elemento que se podría extrapolar: “la sensación de que la sociedad actual, y en concreto la nuestra, tiende a ser tolerante con la impunidad”.

Aunque opina que en Italia las cosas están “todavía peor” que en España, el autor lamenta que ya “casi nada sorprende, casi nada escandaliza ni parece demasiado mal”. Y lo que en política “es evidente”, parece que se está trasladando a la sociedad civil.

Por eso, aunque Los enamoramientos no es una novela política en modo alguno, sí refleja una cierta justificación de la impunidad, como que es muy difícil denunciar a la persona amada. Y es que pese a los mitos asociados a estar enamorado, no todo son mariposas en el estómago.

“El enamoramiento es algo que casi todo el mundo ve como positivo, deseable (…) Se dice que cuando uno está enamorado es mejor y está más contento”, señala Marías. Él no niga lo anterior, “pero a veces sucede al revés, y una persona enamorada se convierte en odiosa, egoísta y mezquina e incluso puede llegar a ser feroz”.

Además, es frecuente la ilusión de que el destino ha unido a dos personas, de que encontrar a la media naranja es algo que estaba escrito. “Yo creo que no es así”, afirma al autor de Corazón tan blanco, y citando a la narradora de su novela, sostiene que el amor depende mucho de “quién pasa por ahí, de quién se puede quedar libre”.

“Nos conformamos en gran medida con las sobras”, afirmó, matizando luego ante las sonrisas de los periodistas que debía eliminarse la connotación negativa de la palabra “sobras”. Pero lo cierto es que el amor “es una especie de sorteo o de rifa de feria al final del verano, y hay un momento en el que uno mira atrás y dice ‘a ver qué hay por ahí.'” Y que salvo en los primeros amores, a partir de cierto momento “todos buscamos sustitutos de personas que han muerto o hemos perdido”. Por eso, de alguna manera, “nosotros también estamos llenando huecos”. Aunque sea un trago amargo admitirlo.

¿Desencanto o realismo? El propio autor confiesa que más bien lo segundo, pues en la novela es “donde uno menos se engaña”. “El novelista es más salvaje que el articulista, porque no habla con su propio nombre, porque tras la portada se levanta el telón y el lector acepta que quién está narrando es ahora una mujer”, como ocurre en Los enamoramientos.

Marías se encuentra a salvo en la novela, y por eso en la ficción dice mucho más lo que realmente piensa. Después, se puede tomar nota mental, y al cabo de cuatro días mantener las propias ilusiones. “Las cosas son como digo aquí”, dice Marías sosteniendo su libro, “pero me voy a olvidar de que son así porque si no, no podría vivir”.

La Jornada (México), 6 de abril de 2011

 

EFE/Kote Rodrigo

Presenta Javier Marías la publicación de Los enamoramientos

El escritor español Javier Marías presentó su nuevo libro, en el que, según afirmó, explora el terreno “de lo impune” y el “pesimismo” que existe en las relaciones amorosas, tal como ocurre en la vida cotidiana.

El literato (Madrid, 1951) explicó que en su novela Los enamoramientos, la primera suya en la que la primera persona es una voz femenina que habla de sus relaciones amorosas, tiene varios temas, pero el amor no es realmente uno de ellos.

Es, expuso, una reflexión sobre la impunidad en personas normales y actuales; la sensación de que la sociedad tiene dejación y tolerancia a la impunidad, de que casi nada sorprende, lo de que lo que pasa, aunque malo, es normal.

Aclaró que tampoco puede considerarse una novela política, aunque muestra una situación en la que, al igual que la sociedad, no hace nada ante las estafas o malas acciones de sus políticos; en las relaciones personales y de amor está trasladada esa impunidad.

Para Marías, mientras el enamoramiento es visto por muchos como algo bueno y deseable, también ese estado “puede llegar a generar comportamientos odiosos, egoísmo, mezquindad y ferocidad, tanto con la pareja como con quienes están cerca y amenazan a la relación”.

“No sé si (el enamoramiento) es un estado tan deseable como el común de la gente piensa, cuando en verdad en muchos casos se depende de quién está allí sólo o se liberó de otra relación, y quizá en eso es pesimista, pero es realista”, señaló.

Abundó que muchas personas buscan sustitutos a los muertos, a los que se dejaron o a los que se perdieron, “y cualquier persona lo puede ser, no idéntico, pero lo suficiente como para llenar huecos que se crean a lo largo de la vida”.

Marías descartó luego haberse sentido incómodo con la escritura del libro en voz femenina, ya que no cree que haya diferencias entre hombres o mujeres a la hora de contar o narrar algunas historias.

Sin embargo, aseveró, si la novela se lee a la inversa, colocando a la narradora como varón o su pareja como mujer, “no tiene el mismo resultado, no funciona”.

Sobre los personajes, el autor recalcó que hay una mezcla de historias reales que ha conocido, en concreto de una amiga suya y que está reflejado en la introducción de la historia, y de ficción que se da a partir de la página 40 en adelante.

Reconoció que la historia la inició como si fuera a crear un cuento, pero sin planearlo derivó en una nueva novela, mientras que “la idea original casi queda fuera de la historia, y es el hecho de cuando la persona, tras el enamoramiento, decide quedarse con la pareja que fue su verdugo, que le causó la desdicha”.

Provincia (México), 6 de abril de 2011

 

 

Video de la presentación en rtve

El peligro de enamorarse

Avión de papel TV

Europa Press

La Vanguardia

Anuncios