Las Vísperas Sicilianas

Así vio Francesco Hayez la revuelta de 1282

Así vio Francesco Hayez la revuelta de 1282

Reino de Redonda publica, con prólogo de Francisco Rico, otra obra de Sir Steven Runciman, un historiador que logró ser divulgativo sin dejar de mostrarse en extremo riguroso.

La Historia ha pasado de ser una verdad revelada y custodiada por un grupo de sesudos profesores a convertirse una materia para todos los públicos gracias a las publicaciones divulgativas o al auge de la novela histórica. Siempre es positivo que un saber se expanda, aunque en esta explosión también hemos asistido a obras descafeinadas, descuidadas con los datos de la época o que directamente utilizaban la excusa de un marco de resonancias exóticas para colocar cualquier historieta más o menos sicalíptica. Por eso resulta casi exótico publicar a Steven Runciman, un historiador que podría explicar más anécdotas y cotilleos que nadie, pero que se muestra en sus libros de una austeridad apabullante y dueño de una precisión de relojero suizo.

En Las Vísperas Sicilianas, Runciman nos relata lo que ocurrió en la Sicilia de 1282. El 30 de marzo resonaron las campanas en Palermo, llamando a Vísperas con la intención de alzarse contra la ocupación francesa. El rey Carlos, con un poder que alcanzaba hasta la otra orilla del Mediterráneo (Túnez y Jerusalén), parecía destinado a ser el gran monarca europeo hasta que Sicilia empezó a amargarle la fiesta. Los complejísimos juegos de alianzas con el papado y los múltiples entramados de intereses y alianzas, que establecían puentes hoy día impensables entre las dos orillas del Mediterráneo, nos conducen a una Europa en la que el dinero o la espada llegaron allí donde no alcanzó la diplomacia. Un relato que, sin necesidad de recurrir a efectos especiales ni a piruetas verbales, compone una lectura intensa, extenuante pero ciertamente deliciosa.

SUSANA MARTÍNEZ

Qué leer, septiembre de 2009

Anuncios