Reino de Redonda: El brazo marchito de Thomas Hardy


EL BRAZO MARCHITO
Thomas Hardy

Prólogo de Manuel Rodríguez Rivero
Traducción de Javier Marías

«Thomas Hardy (1840-1928) publicó catorce novelas, una cincuentena de cuentos y más de mil poemas. Atacado por la insólita crudeza sexual de muchos de sus libros, la falta de entusiasmo, cuando no la hostilidad, con que fue recibida Jude el Oscuro fue determinante en su abandono definitivo de la novela. A partir de 1895 Hardy se entregó de lleno a la poesía. De este modo consiguió el extraño honor de convertirse a la vez en el último novelista británico del XIX y en el primer gran poeta en lengua inglesa del siglo XX. Y la verdad es que, como novelista, y a pesar de mostrarse lúcido testigo de los orígenes de la modernidad, Hardy pertenece más apropiadamente al universo de Balzac, Dickens, Dostoyevski o Galdós que al de Proust, Woolf, Joyce o Kafka.

Los últimos quince años de su vida fueron testigo de un triunfo que le había sido tan esquivo como ahora le fue estrepitoso, y Hardy pudo vivir plenamente la experiencia de convertirse en el Gran Escritor de su tiempo.

Murió en su mansión de Max Gate, cerca de Dorchester, a la que en sus últimos años acudían en peregrinación sus numerosos admiradores, entre los que se contaron R L Stevenson, J M Barrie, W B Yeats, John Cowper Powys, Virginia Woolf, T E Lawrence, H G Wells, E M Forster, George Bernard Shaw, Robert Graves, Ford Madox Ford, Walter de la Mare y Wilfrid Ewart. Sus cenizas se conservan en la abadía de Westminster, pero su corazón le fue extraído y enterrado en el cementerio de la parroquia de Stinsford, junto a los restos de sus dos mujeres.»

Del prólogo de MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO

«La desdichada esposa hizo un desesperado esfuerzo por controlarse. Era su Edmond; no le había hecho ningún mal; había sufrido. Una momentánea devoción por él la ayudó y, levantando la vista como se le había implorado, miró aquel despojo humano, aquel écorché, por segunda vez. Pero la visión era demasiado horrible. De nuevo, involuntariamente, apartó la mirada y se estremeció.

-¿Creéis que podréis acostumbraros a esto? -dijo él-o ¡Sí o no! ¿Podréis soportar cerca de vos esta carne de osario? Juzgad por vos misma, Barbara. ¡Vuestro Adonis, vuestro incomparable marido, se ha convertido en esto!

La pobre mujer estaba junto a él inmóvil, excepto por el continuo parpadeo de sus ojos. Todos sus naturales sentimientos de afecto y compasión le habían sido arrebatados por una especie de pánico; tenía, exactamente, la misma sensación de debilidad y horror que habría tenido en presencia de un aparecido. De ningún modo podía hacerse a la idea de que aquello era el elegido de su corazón: el hombre que había amado. Se había metamorfoseado hasta convertirse en un ejemplar de otra especie.»

Fragmento de «Barbara de la Casa de Grebe»,
El brazo marchito

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Javier Marías habla de fútbol: Declaraciones para la Agencia ANSA (Italia) sobre la final de la Liga de Campeones

Guardiola manteado por los jugadores del Barça

Guardiola manteado por los jugadores del Barça

Francesco Grant: Señor Marías, usted, que es hincha del Madrid, ¿cómo vivió ayer la final de la Liga de Campeones? ¿Prevaleció en usted la admiración por el buen juego del Barça o la “envidia” del madridista?

Javier Marías: No son cosas incompatibles. Durante toda la temporada he sentido gran admiración por el juego del Barça, en verdad tan extraordinario que ha hecho que casi todos sus rivales parecieran malos equipos (incluido el Manchester United). A la vez, una enorme envidia porque no fuera mi equipo, el Real Madrid, el que hacía ese fútbol (cuando en otras épocas sí lo hizo). Con la agravante de que este año el Madrid ha jugado fatal, incluso cuando ganaba y ganaba.

FG: En Italia vemos al Barça como la expresión de la alegría del fútbol español. ¿Qué representa para usted?

JM: Sí, algo tiene de eso. En España ha gustado siempre el juego de ataque, asumiendo riesgos, y nuestros dos equipos principales, el Madrid y el Barça, llevan el ataque inscrito en su historia. Tenga en cuenta que el Madrid ha echado a varios entrenadores después de que ganaran una Liga o incluso una Copa de Europa, porque el juego no era lo bastante brillante. En los grandes equipos españoles no basta con ganar, como en tantos otros extranjeros. Sus hinchas quieren ver espectáculo y belleza y armonía.

FG: Guardiola ha conquistado la Liga de Campeones con apenas treinta y ocho años: esto sólo parece posible en España. ¿Por qué?

JM: No sé si sólo es posible en España. Yo estoy harto de “jerarquías”. En literatura no se considera “grande” a ningún escritor hasta que ha cumplido sesenta y cinco años, cuando tal vez lleva escribiendo obras maestras desde los treinta y cinco. En el fútbol pasa algo parecido con los entrenadores. El Barcelona ha visto que Guardiola, pese a su inexperiencia, era un hombre inteligente y con ideas, y le ha dado una responsabilidad máxima en plena juventud. Es obvio que ha sido un acierto.

FG: El Real Madrid y el Barça son modelos distintos de club, pero tienen algo en común: la participación “democrática” de la gente. ¿Cree que también en esto se puede hablar de un modelo español?

JM: En realidad ya he respondido a esta pregunta. Tanto el público del Nou Camp como el de Chamartín son exigentes, y son capaces de pitar a los jugadores aunque estén ganando. Eso hace que aquí el “resultadismo” quede sólo para los equipos pequeños.

FG: Ayer el presidente Laporta dijo que su club tiene beneficios y que cada año distribuye unos 15 millones de euros. ¿Es una broma o un milagro?

JM: Parece que sí, que tanto el Barça como el Madrid, pese a sus deudas “globales” y a sus muchos gastos, suelen obtener beneficios cada año. Será un milagro o será que muchos multimillonarios meten dinero en el fútbol, a fondo perdido.

FG: ¿Qué jugador robaría al Barça para “su” Real? ¿O bien preferiría robarles su espíritu identitario?

JM: El Madrid no necesita “espíritus identitarios”. Su identidad es su historia. Quien se pone esa camiseta suele saber que lleva la que llevaron Di Stéfano, Puskas, Gento, Velázquez, Netzer, Butragueño y Míchel, entre otros. En estos momentos al Barça le “robaría” a Guardiola, si ello fuera posible, y su atrevimiento para confiar en jóvenes de la cantera. Hay muchos canteranos del Madrid que triunfan hoy en otros equipos y que en el Real no pudieron ni debutar. Y, ya puestos a “robar”, Iniesta me parece en estos momentos el mejor jugador del mundo.

FG: Florentino Pérez quiere comprar Kaká al Milan. ¿Sería suficiente eso para ver una final Real Madrid-Barça el año que viene?

JM: No he visto a Kaká demasiadas veces, pero no me parece un jugador determinante. Tampoco me gustaría ver con la camiseta del Madrid a Cristiano Ronaldo ni a Ibrahimovic. Son demasiado engreídos. Ya veremos qué equipo tenemos la temporada próxima. Espero que continúe el desaprovechado Guti, al que siempre he visto a la altura de los mejores.

ANSA, 29 de mayo de 2009