Los enamoramientos, el thriller que no lo era

Samuel Sánchez

Javier Marías presenta su nuevo libro en el Cervantes

El escenario parecía solemne pero el acto no lo fue: una sala forrada de madera en la sede madrileña del Instituto Cervantes y 200 personas con una inusualmente baja media de edad que la llenaban desde tiempo antes de que llegaran los protagonistas (algunos aprovechaban para terminar sobre la marcha la novela que se presentaba: Los enamoramientos, publicada por Alfaguara). Los protagonistas eran el autor de ese libro, Javier Marías, y el editor y crítico Manuel Rodríguez Rivero, desde 1999, Real Cronista en Lengua Española (o “Inca Garcilaso”) del Reino de Redonda, el famoso islote caribeño cuyo monarca es el propio novelista madrileño, que este año cumple 60 y parece que va camino de dejar de ser, por fin, el joven Marías.

Pese al fervor del auditorio y lo formal del contexto, la charla fue de todo menos estirada. Los personajes del drama no dudaron en llevarse la contraria todo lo que hizo falta: “Es patético que sigas escribiendo a máquina”, dijo el segundo con la charla ya lanzada. Se contravino así el código no escrito de las presentaciones literarias según el cual el presentador dice maravillas del presentado y este las agradece. Este agradeció, no obstante, la hospitalidad de un Instituto del que no acepta invitaciones para acudir a las muchas sedes que tiene por el ancho mundo siguiendo la norma de no aceptarlas de las instituciones públicas: “El Estado no tiene por qué dar nada y menos gastar dinero en eso”. Lo dijo sin quejarse, porque también dijo que de sus mayores aprendió a no hacerlo. De sus mayores y del Real Madrid “hasta que llegó Mourinho; uno no se queja de los árbitros; siempre he sido madridista pero ahora estoy casi buscando equipo”.

“¿Después de las 1.328 páginas de Tu rosto mañana no pensaste en escribir una novela más ligera, un thriller tal vez? ¿No sabes hacer thrillers o no sabes descansar?”, disparó de nuevo Rivero, que, por cierto, en Babelia describió certeramente Los enamoramientos como un thriller filosófico en el que la protagonista se ve “atrapada en el laberinto moral del amor”. “¿Un thriller?”, respondió Marías, “yo nunca los he hecho; mis novelas no pierden de vista la trama pero nunca busco temas para ellas: escribo sobre asuntos que me preocupan en mi vida diaria: el engaño, la envidia, el secreto…”.

“¿Pero no te pedía el cuerpo…?”, arrancó Rodríguez Rivero. “¡El cuerpo no pide cosas literarias! Pide otras cosas”, zanjó el aludido. Respecto a la hipotética dificultad de escribir en primera persona con voz de mujer, Marías recordó a Juan Benet citando a Lola Flores: “Cuando le hacía gracia algo lo repetía continuamente y durante dos semanas, cuando le preguntabas cómo estaba decía: ¡Disgustadísima! Pensé en él cuando se me escapaba un ‘estoy seguro’ por ‘estoy segura’”.

En el fondo, la charla de Rivero fue, claro, un irónico elogio de la obra de su amigo, al que, no obstante, le recordó cuanto pudo el retrato que él mismo hace en su novela de los escritores como “gorrones, tacaños y sin orgullo”. “Bueno”, explicó Marías, “la protagonista trabaja en una editorial y habla como habla la gente que convive con escritores, o sea, mal”. También se habló, por supuesto, algo del amor y del estado de enamoramiento y nada de la trama de una obra que, por sus preguntas, mucha gente parecía haber devorado ya.

No en vano, el propio Javier Marías recordó el pasaje en el que, al hilo de un relato de Balzac, se dice que lo que ocurre en las novelas “da lo mismo y se olvida, una vez terminadas. Lo interesante son las posibilidades e ideas que nos inoculan y traen a través de sus casos imaginarios, se nos quedan con mayor nitidez que los sucesos reales”. Tal vez valga lo mismo para las presentaciones. En algunas, como en la de ayer, no hace falta llevar corbata -ni en el cuello ni en la cabeza- para que estén llenas de ideas y posibilidades.

JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS

El País, 29 de abril de 2011

El Imparcial

Cervantes TV

Los enamoramientos, la novela de La noche de los libros

Javier Marías en la librería Méndez

Los libros pierden el partido

La sexta gran noche de la literatura arrancaba con una charla con el escritor chileno Antonio Skármeta en la Real Casa de Correos y el tradicional maratón de lectura en familia de El Quijote en el Círculo de Bellas Artes, con la voz de la nueva Premio Cervantes Ana María Matute encabezando esa carrera de relevos literaria.

El partido de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el F.C. Barcelona hizo mella en la cita. El remedio (el cambio de fecha, del 23 al 27 de abril, para sortear la Semana Santa) acabó siendo peor que la enfermedad, aunque también hubo lectores amantes del fútbol que se las ingeniaron para disfrutar de ambas aficiones. Fátima acudió al juego de pistas literarias que a las 19.30 comenzó en la Cuesta de Moyano, y siguió el partido por la radio. “Hay que impregnarse de deporte y de literatura”, predicaba Mar, otra de las concursantes.

Los libreros de Moyano, sin embargo, afeaban a la Comunidad la “mala organización” de este año. El vendedor de Prestel aseguraba que la caja había sido “en cifras generales, peor que ayer [en referencia al martes]: “Ha sido una fecha inapropiada y no se ha notado que era el día del libro”. A escasas manzanas, en el Círculo de Bellas Artes, el ascensor echaba humo. El público se repartía entre la conferencia de Matute, y la lectura continuada de El Quijote. En Malasaña, un grupo de editores de fanzines se mantienen ajenos al exabrupto de la retransmisión en los bares de la zona.

A pesar del partido, muchos madrileños afirmaron haber comprado algunos títulos motivados por el descuento del 10%. En la sección de libros de un centro comercial, solo quedaban una decena de personas pasadas las nueve. El vigilante comentaba con un compañero “todavía van cero, cero”.

Según los organizadores del evento, las librerías incrementaron sus ventas en un 20%,. Los best sellers de La Noche de los Libros fueron El Método Dukan, el libro con la dieta proteica del doctor del mismo apellido;Los enamoramientos, de Javier Marías [en dos horas y media firmó ciento veinte ejemplares de esta novela en la Librería Méndez]; El tiempo entre costuras, de María Dueñas; e Indignaos, de Stephane Hessel, entre otros. Todos juntos, sin embargo, no pudieron anoche con el tirón de Pep y Mou.

SAMIRA SALEH

El País, 28 de abril de 2011